19.6.10

inner-south

Sobre la arena flota una neblina sutil. Hay un acorde suspendido, quizá la nota fundida de un barco que se aleja. Es la música de la primera hora de la mañana. Botellas vacías en la playa: lo hermoso son sus brillos, los restos ambarinos de los licores, el recuerdo de las alegrías. Estructuras derrotadas, el trabajo del mar. Lo propicio se muestra en las sonrisas, en la ternura, en el amor. Todo está condenado. No se percibe la presencia de nadie. Es la hora en que la soledad es piedra y los amantes duermen arropados por algún vapor, éter doloroso. Así ha de quedar la imagen fijada, en la última hora será la hora de su recuperación, su resurrección. Colecciones de amigos difuntos, colecciones de sombras.