La opacidad, externas enfermedades. Se adelanta el invierno. Un demonio sobrevuela los prados. Habían cerrado definitivamente el cine del pueblo veinticinco años atrás. Las pesadas cortinas rojas, las butacas, el telón rasgado [hoy] después de tantos años es un armazón de harapos blancos, grises y negros. Así es el trabajo de la lluvia y la humedad. Allí permanece el edificio: en pie y abandonado. Alguna vez duerme un vagabundo con su perro, hay niños que juegan, no sin peligro, en sus ruinas, crecen matas y árboles de los que nadie conoce su nombre. Caminó hasta el límite del pueblo con el campo. Torres de electricidad que surcan el páramo. La montaña es azul en la distancia. Las nubes sepultan el paisaje mientras anuncian lluvia. Pronto partirá y la acumulación de detalles es un rito en el viaje. La transposición de un mundo a otro no es una tarea fácil. Piensa en el regreso y el paréntesis. Ya no es joven, se siente fatigado y carece de la energía para explicarse a sí mismo quién es.
- Dolorosa ausencia de explicación: no poder avisarme del delito, de mi falta. Soy la nada que difunta se aleja.
El tabaco es un vicio que le ayuda a soportar su existencia. Fumar acompaña, fumar es amistad, fumar da cierto empaque, sentido a la espera y transparencia a los días.
Encendió el coche y se encaminó hacia la meseta, a sabiendas de que no regresaría hasta el próximo verano. Salió del pueblo y pensó en el cine, en los días de infancia y sobrepasó el cementerio. Las altas copas de los cipreses, el dibujo de los panteones, las tapias de viento y olvido.