30.8.10

roses

crome

1. En los túneles que la noche nos ofrece […]


2. Un vacío o una transparente ciudad, a estas horas […]


3. Él lo sabe y prescinde de los billetes y las monedas, porque es suficiente su sombra o el contraste de su perfil en el ajuste de los espejos. ¿Hay una palabra mágica que desvele su error, su crimen?

Pasará la tarde y se hace de noche, por eso debe abandonar la tarea a la que se ha encomendado, descuida sus obligaciones, pero hay un premio que oscila entre el reconocimiento, la abultada hinchazón y los subterráneos bares que ofrecen el deseado opio, la amada morfina, el sueño y la cerrazón de los dormitorios que regento en el este de la ciudad, allí donde el limo es hogar, habitación, cocina y sala estar: hoy su alma, al fin, es mía y la tengo por poca cosa, pero cada moneda suma en el arca.


Yeso de sus brazos, blanca piel, piel blanca.

rescue

silver

29.8.10

pink

dance

Después de recorrer las bibliotecas nocturnas se dispusieron a comenzar el banquete. El banquete de los martes o de los miércoles, quizá carezca de importancia. Alfileres rojos, su cabeza cubierta con un perla azul, sobre la perla un botón de plata. Los candelabros electrónicos de los últimos clubs escondían todas la certezas, atesoraban en su interior de barnices y santorales el secreto plástico de su amor, cuerpos, senos, manos, interiores oscuros y la rápida sucesión de los días es otra imagen de la muerte, la única imagen de la muerte. Transiciones, segmentos, la aleatoria conversación del que vende su corazón a muy bajo precio, pero deberá ser vendido quinientas treinta y cinco veces antes de revenderlo. Ya no tiene color y es una visera transparente y automática: la electricidad lo soporta, lo sostiene, le da brillo y esperanza. Hoy camina en su hábito de fumador, el transitivo sabor del coñac y la palabra cansada y suficiente como música temblorosa en la mano del mendigo. Hambre.

cross

reverse

28.8.10

heritage

invocation

La estepa ofrece su oro viejo a última hora de la tarde, como un destello de lámina pulida, rebajada, alterna y las edificaciones adquieren un tinte fantasmal. Ciudades que carecen de significado, pues en el automóvil sus nombre son tal que números o distancias. No obliga la deuda, obliga el carácter, la fuerza de la educación, o tal vez no: ¿no has visto de honrados padres nacer bandidos o asesinos? La llegada a Madrid es fulgurante, como un lago de plata que se eleva, como un cristal hermético que se dibuja, perfiles y torres, los edificios, la negra sábana del asfalto y la señalización vertical, horizontal. Todo eso que es necesario leer. Ella espera en el núcleo del olvido. No hay cadáveres ya en los ultramarinos, una niña china despacha pan en el barrio, la ropa es brillante y destellos de fuego se traslucen en las chaquetas, espejos, barbitúricos. Son las luces del amanecer, hoy la calle es un regalo que se desvanece con el paso de los minutos: ¿me recuerdas cuando te despiertas?

gate

bid

27.8.10

x

line

Nombres en las placas de bronce o acero: muerte, viaje, Japón, roble o castaño, sentencia, oración, altar, piedra, puente, sal, clavel, rosa.


No son las horas muertas las que han de llevarse lo mejor de nosotros, nadie puede encontrar ese venero interior que surte de amor y alegría a todos los que tienen la gracia y el pecado como penitencia. Los días transcurren y su transcurso es mejora. Dice que no puede dormir, el sueño es una cárcel y el insomnio el reverso de la moneda. Amarillo intenso en los días de agosto que se agotan, termina el verso y la rima da una idea de la pérdida incalculable que resulta una muerte en verano, si es un niño (…), quizá citaban a Thomas de Quince, pero hoy hemos dejado de creer en él, hemos apartado el opio y los licores y sólo el recuerdo del color intenso de la sangre que se diluye en el agua (…)


Vendrás a mi casa y yo no estaré, habré tomado mis pocas pertenencias y después de quemarlas, la nave me espera y yo no tengo tiempo. El tiempo ha sido mi esclavitud, hoy me desprendo de todo al salvarme de esa condena: tiempo.


La clave de toda historia es o resulta ser (…) Son las horas de la mañana, las primeras horas de la mañana cuando conviene (…) He atravesado la meseta para ver a mi padre y ahora, aquí (…) No son horas de comenzar (…) La vi a través de la celosía, su traje de novia era la espuma del amor pálido y transparente, su cuerpo a través de ese tejido era irisado y sin máculas. Hoy no estará en la mesa de los planos y los compases y el escalímetro y cartabones y escuadras. Lápices duros, tiralíneas y rotuladores, el papel es delicado o frágil, sus manos pálidas y azuladas, en una ocasión permaneció viva durante más de tres cuartos de hora: crisálida o suero violáceo.

ninja

pack

22.8.10

home

vision

La sobria estela del destino se desvanece.

Son voces que llegan de la calle, fotógrafos que opinan, que muestran lo que los grupos de personas y perros exhalan con brillante maldad.


Es opaco el tiempo que se nos escapa.

Esa tienda oscura en la calle principal, su reverso siniestro o sumiso.

Botellas ensangrentadas, el polvo milenario de un asesinato.

No hay fotos.


El río es profundo, pozas, ramas que se hunden en el agua, flotan hojas, todavía verdes.

El humo se eleva sobre los tejados.

En el bar las copas son verdes y una venganza vuela sobre la ciudad.


Ha dejado de nevar y el áspero miedo del amanecer se extiende más allá de los suburbios. Los vampiros han regresado a su morada.

lecture

basic

19.8.10

alarm

years

[1989]: The Queen is Dead: las playas eran nuestro refugio, adoradas botellas de cerveza, guitarras traspasadas de hachís y voces indefinidas, cartas y besos hurtados por las danzas del amanecer: viento y barcos con su perfil en la costa, ya no era sólo el amor, ni el sexo, ni la violencia de la sucesión de los días. ¿Su madre dormía, estaba tranquila en aquella casa junto al mar? Paseaba entre las tumbas y fumaba negro tabaco negro. Uno era pescador, otro pirata, el encargado de la plataforma y la temperatura de los quirófanos.


[1993]: cocieron la heroína y la cárcel. Antes de enfermar ya había habido un adelgazamiento. El olvido se centra en sus rostros, se acuestan a la siesta en un parque y en sus bolsillos hay monedas de todos los colores y todos los tamaños. Es una casamata en la orilla del mar, rocas, poco a poco todo se verá.


[1999]: las humillaciones pueden llegar a resultar dolorosas, pero también la indiferencia se carga de valor, mañana habrá otra prueba. Todo marcha bien. Nadie sabe qué hay nuestro interior, ni nosotros mismo. El veinticinco se efectúa otra prueba y si todo sale bien, le darán el alta. Somos únicos y substituibles, pero yo siento la muerte avanzar por los pasillos. Nauseas sin lágrimas.


[2004]: no son historias de viejas, la muerte existe.


[2010]: este invierno, durante nuestro habitual/anual viaje a Londres, visitamos el cementerio donde ella duerme, leímos un poema especialmente dedicado a ella, quizá era Rimbaud, quizá no, la ebriedad no forma parte de nuestros pasos.

drop

work

14.8.10

black river

album

Quebrados los límites de lo verosímil, comenzó a reconstruir el hotel. La estación de tren es tan hermosa en su decadencia. La cantina, las taquillas, herrajes y maderas, baldosas y baldosines, puertas, ventanas, aquel cartel: Materiales del Siglo XX: aventura de futuro, hoy pretérito incierto. Siglo XXI. El castaño tiene una hermosa veta, aunque preferio el fresno: sólo es un apunte en el casillero vacío del día, para completar la rutina con acentos de viaje o ilusión. Los calendarios tienen esa particular esencia: destrucción y promesa, futuro, presente y pasado, contención. No me interesa la prosa clara, dijo entre dientes, sin rabia, para no ser oído, para ser oído. No bajó a desayunar, la llamaron a su móvil contestó que había pasado muy mala noche, que no podría tomar nada. A media mañana llegó la primera caña, luego el vino oscuro, de graduación alta. En los comienzos, los consumos de ginebra fueron inmoderados y ese mismo abuso condujo a una degradación general en aquel suburbio, junto a la estación de tren: Materiales del Siglo XX. El esqueleto del hotel, su estructura, las vigas desnudas hablaban sin desearlo de siglos de esfuerzos, un millón de soles ocultos tras el eclipse de la muerte.


No se arrastrará por la arena de la playa, pues ha dejado su existencia de tortuoso reptil. Conchas blancas, esta mañana habla, es una radio local y dice: intolerable y tolerable, son sus muletillas, luego: afirma y afina. Carece de interés.


Autómatas sumergidos en la escoria de la filosofía vigilan el curso del río. Se siente solo y por eso no desea regresar al hotel. La mirada del recepcionista es metálica, el dueño del hotel fuma intensos habanos y dice que ha leído más de trescientos setenta y cuatro libros el verano anterior. Todos los billetes de la caja son rojos. Hay monedas esparcidas por la bañera, en la flor de cuño figura una calavera intencional. Marea alta a media tarde, el mar es un teatro o un incendio. La espera de nuestro estoicismo.

plural

1927

11.8.10

undertaking

try

Núcleo: el interés por la traducción de aquella carta comenzaba a resultar sospechoso. Después de cuatro o cinco días con insistentes llamadas telefónicas, se presentó en su casa. Le pagaría, que él pusiese el precio, una cantidad razonable, pero generosa. Miró aquella larga carta y le respondió que no bajaría el precio de setenta y cinco euros. Asintió y le entregó cincuenta. Cuando hayas terminado la traducción te daré otros cincuenta . Sólo son setenta y cinco, es mi tarifa. Sí, lo sé, sólo te pediré silencio, ¿es mucho?


Camino: No eran días felices en aquella casa. Un elemento perturbador había aparecido semanas antes. El hijo pródigo trastoca el orden e impone un ritmo nuevo y complicado. Atravesó con el tenedor la piel de la manzana. Apretó el sobre y decidió que el momento era llegado.


Teatro: se encendieron las luces y se quebró la mágica oscuridad. Sólo en el silencio de la noche podrá reconstruir esa intensa visión: un día de verano. Las drogas son una vía de conocimiento, prefiere el hachís fresco, dulzón en el té del porvenir., pero ya no hay tiempo para entretenimientos.

checking

room 113

9.8.10

disc 123

reserve

Trenes y veladores de mármol y hierro [negro, recio, austero], tabaco, licor, pasión. Los bailes, las presentaciones en sociedad. Quizá son las ocho de la mañana y todavía se revela la circunstancia: es la noche, soy consumidor habitual de cocaína, el vino no me interesa. Agua clara, la marea alta, las terrazas en el paseo marítimo. Las salas del hospital hoy son verde agua turbia, fantasmas caminan sin esfuerzo porque desean recuperar el aliento que les hurtaron los besos de los que todavía habitan entre nosotros. Una cita en el barco, un amor pasajero, es el verano, quizá su fin. Llamará en septiembre y ella no estará.

cool

adventures

8.8.10

colt [c.a.d.- automatic]

shoplifter

Eran los arenales inmensos del final de la vida: arcos, pasadizos, túneles, la música o la electricidad, pájaros polares que han sido sorprendidos en su descanso, las últimas noches en los bares, su inocencia y la ebriedad. En aquella calle principal confundió a un mendigo con un bufón, le llamó por su nombre y él respondió: esta es la fecha de tú última hora. No se equivocó. Hielo, profundas aguas heladas, peces infernales, dientes afilados o cuchillas, sobre la ciudad somos otro demonio, su sombra, su debate. No hay interior posible, ha descendido la persona al fondo de su desvanecimiento. Es negro, un negro profundo. Locos atardeceres, la mano abierta de un niño: bolas de cristal, arena, fuego rotundo. Ácido cristal, esmerada confirmación: ya no somos ricos. El dinero ha sido agotado por el dispendio y el coñac, el humo blando del hachís malo, la heroína o el vino de las tabernas que junto al puerto se extiende hacia las colinas. Los barcos en la noche se confunden fácilmente con los caballos plateados que tanto fueron cantados en la adolescencia. Hoy no dormiré en nuestra cama, amor o fuego.

piece

screen

7.8.10

japan

prefab

Películas y relojes, el cine negro o las películas en blanco y negro. La libertad como escape a la propia desesperación: la libertad es la capacidad de decir no. Abrió las ventanas y el campo era una melodía, una suma de acordes. Un rectángulo de oro y marfil. Una galería de arte es un tránsito hacia un tema menor. Le lo elevado a lo ínfimo. Escrutó el rostro de la muchacha de la taquilla y allí se contenía todo el cine posible. Persecuciones, besos, intenciones, desaciertos, tiroteos, bailes y mansiones. En el centro del sur está su mano. La sala era inmensa y las cortinas de pesado terciopelo rojo daban más de lo que recibían. Esa es la notación perdida, la que ha de otorgar la clave de estas canciones. Un intento es un avance hace el núcleo de la oración. Esperar, tránsito, luz, oscuridad eterna.

eyes

varnish

6.8.10

drawn

prosperous

La desembocadura arrojaba un paisaje inquietante, en aquellas primeras horas del día: negros coches aparcados, los neones funestos de las gasolineras, la playa: plástica fusión, mar de celofán rojo, arena sin alma, la noche abrillantó la superficie esmaltada de su corazón [¿le has visto últimamente?]. Hay cigarrillos infames, letanías, whisky lento y decidido, el whisky que horada la voluntad, ¿lo recuerdas? Ha cruzado un pájaro negro el cielo y el incendio se detuvo por un instante. Anillos, perfumes y cocaína. La noche nunca se termina en esta parte del mundo: es baile, son cuerpos desnudos, seda y ceniza. Sus gafas sobre la mesa de castaño son feas, viejas y sucias. Pedirá otra cerveza, un paquete de tabaco y explicará el silencio que se cierne entorno a las rocas, su musgo negro, la desenvuelta pirueta, la órbita de un abrazo. Asesinatos tras las tapias del cementerio.


i love music [...]

shipmate

collect

5.8.10

styleguide

paris

Sobre París, hacía París:


1. Fronteras, bosques eternos, lagos, ríos o puentes de hierro y acero, una ingeniería oculta y falsa, oraciones, monedas, billetes, facturas. Hablaron, durante el viaje, que no fue corto, de todos aquellos que no respetan su propia palabra, que por allí donde van dejan deudas imposibles de cubrir. Bien, lo hacen por sus hijos, lo hacen por su retórica y su presente. Son caballos blancos en la noche, que cabalgan hacia el mar, sin jinete, sin montura, sin bridas. No hay estribos. La ciudad era un dibujo, un trazo. La noche adelanta la resistencia del día. El trabajo, el dinero, la impropiedad, la verdad y la otra cara de la moneda.


2. Camino de Paris hablaban sin parar. Muchos asuntos se daban cita en el compartimento del tren [elegancia de ventrílocuos, vino y tabaco negro, leche templada y café helado], pero siempre bajo cada asunto, como una modesta moneda de plata, la nobleza marcaba las veredas. Cada rama, cada árbol atestiguaban la fidelidad a los hechos y las circunstancias.


3. No hay tiempo, no puede conciliar el sueño, no pagará sus deudas. Aquellas tres aseveraciones resultaban complementarias. Líneas paralelas que conducen al núcleo del deseo:

- ¿Te preocupa el jugador?

- Sí, también sus hijos, no quedará nada de la herencia paterna.

- No puedes intervenir.

- Lo sé.

Se avistaban las agujas de la ciudad, quizá eran catedrales o antenas de televisión, estaciones de radio. Una pequeña placa con su filete negro anunciaba la ciudad: Paris. Ferroviarios paisajes: luto marrón, rojos y verdes de semáforos ilimitados, gárgolas de hierro colado, uniformes azules de tinta con ribete rojo y blanco, dorados billetes de banco, no es oro, ni latón, seguros de automóvil en la tarjeta verde, la funda de las gafas de sol. Hemos de amar el río, hemos de triunfar en el bulevar, en la rivera nuestro coche alcanza los ciento cuarenta kilómetros mientras desguazan el amor de los prostíbulos.


i love music [...]

grammar

copywriter

4.8.10

spray

gathering

Una manera de desarmar o desprestigiar la memoria: prefiero no recordar nada. Ni sus rostros, ni sus palabras. Hoy he vuelto a leer sus cartas para hacer una extemporánea comparación con el diario. Esa forma de cotejar el pasado con otras posibilidades es un error. La cuestión principal, el núcleo se deshace en otros arenales. Fruta: cerezas, melocotones, uvas, radiación, manzanas, plátanos. Las moscas son negras de humo antiguo. Suripantas o sicalípticas matronas, pero son palabras que hoy carecen de significación. Taxis negros en la noche negra, cigarros habanos, colillas en el suelo de los asientos traseros, hachís o cocaína, el whisky verde de estas horas, traje, corbata, zapatitos de charol y gomina hermética, tiempos lejanos de la desmemoria. Hoy desprecia al heroinómano mientras recupera para su boca seca el trago de anís o ajenjo, de verde licor o amarillo veneno. Pronto ha de terminar ese libro sobre los hermosos venenos y sueños del s. XIX:


Francia, el Norte de Londres no es una imposible razón, quizá era un París reconstruido y esa era la verdad oculta. No mucho más en esta tarde de agosto.

bunch

eventide

3.8.10

seven

five

1. descanso

2. tensión

3. estrecho

4. línea

5. oro


1. coche

2. bocina

3. barro

4. motor

5. grasa


1. metro

2. fuga

3. tiempo

4. piscina

5. nadador

sinister

blank

2.8.10

jul

browse

Los pantanos al atardecer, en un día de verano, son las cuatro de la tarde o el hilado fino de la guitarra que se desvanece. Un cuarto de gramo, pedía con insistencia. Las manos doradas, el pelo es plata vibrante, los ojos de fuego vivo. Tenía un nombre y era precisión, pero nada es recordado hoy.


Está escribiendo junto a la ventana.


Ilusión

hombres

caravanas

gasolineras

mujeres

cuerpos

furgones

trenes

estaciones

amarillo


La velocidad y el trueno de las carreteras: esos coches que derraman su muerte en las cunetas, esas motos y su desconsuelo, el borrador de un accidente, sólo son historias sin puntuar.


Un cuaderno de tapas negras, sus gafas, la pluma hurtada a la historia familiar, papeles amarillos, la canción reiterada del humo y la ebriedad. En el desván con los lienzos como si velas fuesen, pues hay eróticas que superan el fango de la realidad. Todos los cuerpos tienen su medida, es exacta y la explosión es luz y libertad.

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