Una vez más, nos encontramos y la conversación derivó hacia años anteriores, lejanos, a lo pretérito y a la educación sentimental.
Little Bombardier - David Bowie
A Day in the Life - The Beatles
This Charming Man- The Smiths
Encabezamiento: Londres es la capital del Reino Unido, allí pasé parte de mi juventud, estás tres canciones me acompañaron en días de tristeza y plomiza angustia, las tres canciones fueron un asidero. Todavía me acompañan y por eso nunca he dejado de investigar en ellas, como si escondiesen un mensaje, un secreto, un destino, la guía necesaria para encarrilar deseos y decepciones, promesas, traiciones y el amor, tan deletéreo como necesario. Creo en ello con firmeza, me resulta indiferente si hay una base o no hay base para establecer los paralelismos, para construir un mapa, para inventar o presentir un territorio. Carece de importancia, lo fundamental es tener la fuerza y la seguridad y no dudar nunca. ¿Son las voces, los paisajes, el tono, lo inusual que me han resultado en ocasiones, como oír cualquiera de estas canciones por primera vez? Siempre he preferido indagar hasta un punto, una vez que se llega allí no se avanza, pues me parece necesario no desvelar los últimos detalles, el ritmo interno del mecanismo de la canción [música/letra].
Evocaciones: sólo quién ha vivido allí puede entender lo que yo digo. Y, lo sé y lo siento, no es válido haber visitado la ciudad. La visita no es válida, repito: lo siento. El color de Londres es el rojo y yo estimo que está determinado en el trabajo la percepción de la ciudad. ¿Cuántas cosas he realizado sin ganas, pero con determinación? ¿Por qué, digo yo ahora, frente al mar, en la alabanza de la tormenta, podemos hacer siempre lo que nos gusta? Hay momento en los que retirarse ya no una obligación, es necesario para respirar, para sentir el latido de nuestro corazón: la máquina que marca el ritmo. Dos por cuatro, tres por cuatro.
Certezas: Las guitarras eléctricas como instrumento de conocimiento. Amplificadores y efectos. Paseos, decisiones, intuición, flores, rosas, bajo los puentes, una cerveza, cigarrillos, fina cocaína cosechada en los años ochenta y la recuperación lejos de todo aquel ruido. El patio del recreo, en la escuela primaria.