31.1.10

mail

ingrain

1. Grabado

2. Suerte

3. Trauma

[3.1. Interfaz]


4. Escuela

5. Reforma

6. París


7. Callejón

8. Padrastro

9. Uniforme


10. Beso

11. Golpe

12. Empleo


13. Blanco y negro

14. Acera

15. Sótano


16. Silueta

17. Londres

18. Cine


19. Mediodía

20. Pescado hervido

21. Vino blanco


22. Tránsito

23. Calendario

24. Agenda


25. Turno

26. Cero

27. Viola


28. Stop

29. Autobús

30. Madrid

intuition

down

30.1.10

interglacial

bygone

1. Cambios. Secretamente, es una forma de conocimiento. Ha indagado y experimenta: aprender versos de memoria y ajustar los pasos a su ritmo. Ha escogido un soneto y tamiza las once sílabas, los catorce versos, el perro la sigue y los dos, bajo la lluvia, adquieren un aspecto extraño. Su impermeable es rosa, un rosa profundo, que destaca en la grisalla. Bajó por un camino y sus botas eran algo más que barro y cuero curtido. Sentir el desvanecimiento, una disolución en el paisaje. Fausto era su nombre y hay entre las nubes cargadas, negras, grises, una sentencia que flota y es mejor no desvelar. Continua el paseo con la recuperación del soneto, cada paso en una sílaba, en la número once hace un poco más de fuerza.


2. Procedimientos. Un mesa grande, tres diccionarios, libretas de notas, lápices, bolígrafos, una pluma, subrayadores, un cutter, rotuladores [negro, azul, verde, amarillo, rosa], blocs de notas, tinta para la pluma, tres alturas, libros, una gramática reciente. Hay padecimiento que se debe curar, es el tiempo que se ha detenido.


3. Extensión. El área metropolitana es un reflejo de una enfermedad a considerar.


4. Evolución. Cambios, millones de euros, una cartera con calderilla, el maletín del abogado, el deseo, la renuncia, brújula. Subrayar, anotar, desdibujar.

mercury

winds

29.1.10

stoned

look

1. Travesía. Los caminos estaban embarrados por la lluvias de los últimos días. Había hecho unas llamadas en la cabina del pueblo y tenía una manera, extraña manera, de conseguir dinero. El dinero que le permitiría seguir allí. Allí, toma una peligrosa entonación y descendía una pendiente y la seguía el perro, con la lengua fuera, pero contento en su suciedad de barro y naturaleza. Ella notaba un nuevo impulso y la posibilidad de la traducción era algo más que una promesa o una ilusión.

+ El sueño llegó pronto.


2. Generador. Molinos de viento, la tierra se eleva, arcenes, viajes, el coche es negro, cerveza o vino, tabaco, el estanco, la letra dorada, 24 libros son un caja de libros, la transparencia, el letargo, asesinato, una desagradable rima interna, el número dos, número nueve, artefacto, objeto, la creación, el rasgo que me diferencia, no habla cuando calla, calla cuando habla. Y decía barroquismo y se apoyaba en el quicio de la puerta con un cigarrillo en la boca, la ceniza se diseminaba por su jersey verde oliva. Un circulo asciende humilde y de desdice en el aire. Inoperancia o inconveniencia.

+ Despertó sin agitación.


3. Cuentas. Estimar el tiempo perdido: una manera de derrochar es sentarse con la convicción de que es bueno, aceptable lo que acabas de hacer. Hacer: repitió la tarea y volvió sobre sus notas. El valle, un día sin lluvia, pero con profundas y oscuras y altas nubes, el viento agitaba las copas de los árboles. Nadie sabía dónde estaba. Ni siquiera su padre, al que llamaba cada tres o cuatro días. Leche caliente, mantequilla, amarillento cuarto de estar y sus butacas viejas y cansadas, el pan humeante, el olor de la arcilla. El fuego es la tintura del deseo. ¿Deseo? Su cuerpo era hermoso, las curvas se dibujaban con estilo, ¿ganaba sin ropa o eso no era cierto? No cabían las preguntas, el deseo se había dormido y en su lugar se elevaba la tensión que le permitía llegar con intensidad: pronto comenzaría el paseo. El perro se desperezaba.

+ Como una caja de música, el día era una previsión agradable. Caja de luz.

blind

j.

28.1.10

day

alive

1. Raíz. La idea, a pesar de ser recurrente, no afectaba a su tranquilidad, pues la capacidad de establecer compartimentos estancos estaba inalterada. Dedicaba una hora todos los días a reflexionar sobre el asunto que le había alejado de su casa, en la ciudad. Autopistas, enlaces, carreteras provinciales, comarcales, caminos asfaltados. El mar de los prados, las vacas rubias, los pastores eléctricos, el humo fino de las cenas en las casas de la región, en esa hora: comenzaba, sentada en un sofá frente a la cristalera que se abría a la noche, como ámbito de todas las pesadillas y de todas las esperanzas. Deseaba arrancar el estigma y volver a la paz, al sosiego. Bien sabía que sólo sería posible si encontraba el número y la incógnita: es decir: olvido e indiferencia.


2. Indiferencia. No sin mucho trabajo, consiguió terminar el informe. No era de su agrado, pero no evitaba las obligaciones, aunque no era partidario de enjuiciar así a las personas, mucho menos su vida privada, pero era necesario. ¿Era necesario? Mientras viajaba en el metro hacia le periferia no dejaba de acusarse, ¿era o no era una bajeza indagar en su conducta sexual, estremecer los cimientos de la intimidad de una extraña? ¿hasta que punto era confidencial, necesario? La hermosa plaza le ofreció el catálogo de su vida. Le habían pagado y alguien debía hacerlo, el dinero es lo único que aporta esplendor, lo único con capacidad para ser traducido en triunfo. Las comodidades del hogar, el abrazo del hijo, la sonrisa de la esposa. Y ahora, los datos se amontonarías en las manos del ejecutor. ¿Tenía justificación? El adulterio no debe ser permitido. Las farolas le indicaban el camino. Quién engaña a su esposo, engaña a cualquiera, esas fueron las palabras finales cuando depositaron las fotos y las notas. Sólo debía conseguir alguna evidencia, nada más, un trabajo sencillo y bien pagado. ¿Cuál sería su uso? Las preguntas le atemorizaban y cuando el niño se puso a llorar y la madre lo abrazó, no pudo dejar de sentir un estremecimiento próximo a la nausea. ¿No era demasiado dinero 30.000 euros por unas fotos? Su mujer sonrió y llevó al niño a la cuna. Ninguno de los dos había cumplido los treinta años.


3. Absoluto. La mentira es negra y el fondo de su esencia es un no-fondo.


4. Estructura. Había abandonado todo. La carretera hasta la casa era un definitivo adiós. Sabía que la habían fotografiado. Pero también quedaban atrás las tardes de lujuria en los hoteles próximos al aeropuerto. Todo quedaba atrás y nada menos que ridículo le parecía todo. Ridículo: la palabra trenza el destino y el destino se diluye. Hay dinero suficiente para aguantar, al menos, dos años, incluso más si encuentro una vía de financiación. No es imposible el refugio y el aislamiento y la rutina de leer y pasear, lo único que tiene la consistencia que siempre he deseado.


5. Negro. Detectives privados que transitan la ciudad y no esperan más que decepción y absurdo. Es así como la tristeza anida. Peligrosa tristeza mineral, previa a los treinta años. Fuego remoto, destino de fuerza y barro, agua negra, septiembre es un mes sin música.

expects

draw

27.1.10

stars [no-face]

king

1. Viento. El viento es una amenaza. Hay un tipo de locura que anida en él. El viento. Sobre las cuatro de la tarde ella llegará hasta el límite de la ciudad. Ese territorio donde el campo y las grandes urbanizaciones pierden su identidad y comienza la nada. Son esos lugares donde encuentra sentido todo lo leído, pero ella no tiene interés en desvelar las claves que le son otorgadas. Hay chavolas y edificios recién construidos, aceras, asfalto y parcelas sin edificar, un poco más allá vacas o tristes ovejas, el pastor bajo el tendido eléctrico. En Madrid se ocupó de documentar todos sus paseos los sábados por la tarde, su impresión era la de un arqueólogo, pero quizá fuese mejor hablar de malabarismo en lugar de impresiones, de contradanza en el lugar de la arqueología. El tiempo es el perfume de sus tarde y el futuro una trayectoria exacta. Se desvela en viento y el viento trae la noticia y el sonido.

Ahora comienza a sacar de sus cajas los negativos y los positivos.


2. Correspondencia. Atados de sombra. Cartas, fotos y flores secas. Desde la ventana, como el océano se abren los prados. Niebla profunda, jirones de viento, los pastores regresan y la noche comienza su camino hacia la nada. Ella era joven y no recuerda ya nada, todo quedó atrás: la ciudad sumida en la lluvia, piedra negra y verde de liquen o musgo negro, tascas de puertas verdes y hombre agrietados por el aguardiente o la música del vino negro y espeso como la sangre de un buey, libros amarillentos, cuadernos en blanco. Había escrito o compuesto un romance sobre los años que allí pasó, los novios, las cervezas, los cigarrillos y el hachís, esa desacelaración del estudio, la profundidad de un solo pensamiento, el único color de la ciudad: el plomo o la lluvia. Ahora la caja con cartas y el valle es un barco sin rumbo. Prados infinitos, cielos eternos.


3. Travesaño. Todo lo que podía esperar en aquella casa tenía más valor que la vida precedente. Había decidido instalarse allí casi por un capricho. Una decisión sin cimientos, tal como deseaba. Libros, tabaco y un perro. No había nada más que lectura y lectura, paseos y amaneceres en soledad. Sólo así podré disfrutar mi retiro, mi apartamiento: cansada de amistades y viejos amores, en esta hora cuando ya no estoy obligada a ser amable. Llovió una vez más y ella arrojó otro leño a la chimenea, el perro alzó la cabeza y regresó a su sueño perenne. El tiempo había sido arrojado, o al menos era la apariencia que ella alimentaba. Todavía faltaban unas semanas para la primavera, casi dos meses. ¿Revisará hoy las fotos, su archivo?

fortune

endless

26.1.10

H.34

banned

La cuerda se extiende por el pavimento de adoquines y tierra. Es una tierra sucia, negra y con escamas. La cuerda ha servido hasta este momento para mantener unidas varias resmas de papel, quizá periódicos, quizá boletines, quizá el papel que administrativamente se desprecia.


Cada examen es un encuentro con una oscura parte del yo. ¿Exámenes? Entre las posibilidades se asoma un nuevo personaje: ese central esquema de filo y corte.


La sangre arroja un tercer paso decisivo.


El silencio, la concentración, la circurlaridad, el segmento de una cuerda es otra cuerda. Así se nutre el infinito, ¿es tal? Como decía en el museo: oscuridad, en la espesura de esos bosques apuntados en los maestros italianos. Bosques azules, grises, evaporados, evanescentes.


Se desdice y muestra otra cara muy distinta: es el gran despreciador y pasa el viento por su pelo y su melena al borde del río es estigma y ha suplido a su padre en la avariciosa redundancia. Nadie se preguntará cómo educaron a este niño para que hoy sea este tirano, pero todos le admiran, pero todos están dispuestos a jugar su juego, bailar su baile. La luz se ha apagado y en el interior del camarote tiene miedo.

silver

underwater

25.1.10

tablet

adelaide rd.

1. Adelaide Rd. Calles en sombra y las débiles, pálidas luces de las ventanas. La vida es una cotidiana rutina y la esperanza ilumina sarcófagos. Hada, fuego, herencias no recibidas. La noche es un hervidero de hombres y mujeres que ríen y bailan, son sus cuerpos desnudos bajo el fuego de las antorchas, son sus manos, sus pechos, el sexo latente en cada abrazo, en los besos furtivos de la ebriedad. Mientras, en el milenario hogar, al calor de la oscuridad, el calor del leño que arde, en la medula de la propia casa hay un niño que duerme y esa tranquilidad de sus sueños, que sus padres velan con tanto amor [ella tiene 19 años y él 23], es lo que sostiene la ciudad. Ay, que sería de ti si ese niño despierta. He pasado ayer por allí y he visto el sendero que lleva hasta la puerta, hierba y grava. Suspiré y vi que la ciudad continuaba en pié, con su buena mala salud: esos ríos subterráneos son nuestro corazón hoy, días de lluvia y cansancio.


2. Black Cab. En las inmediaciones del parque han encontrado una caja llena de cristales rojos y fusiles de piedra. Junto a la caja había tres o cuatro muñecas de trapo o de pan de oro o de hilo resucitado. Sobre la cubierta del barco se deslizan ranas o estrellas de mar. Nadie ha sabido decir si es por casualidad o por obra del ingenio, pero cada imagen alberga un cementerio de justicia y equidad. Así se muestra como el cine se estremece, como la sala es legendaria, como no todos los espectadores son iguales. Pero la proyección es la proyección. Se complacen en la historia. La derrota nos iguala, y la muerte es la derrota. Por aquel sendero podrás llegar hasta la casa, lo demás es cosa tuya. ¿Explicaba eso las misteriosas cajas junto a la casita de los patos y las guaridas de las palomas. Eternas plantas acuáticas, lámina de agua y pacífico vagabundo en el corazón. El taxi cruzó el barrio y desapareció. Su misión era acercar al mensajero y la misión estaba cumplida con creces.


3. Shallow. No había en la casa ninguna tijera dorada. Las tijeras doradas terminan por hacerse imprescindibles cuando uno/a desea acometer una tarea delicada. En cada estante tenían un diente de ajo, porque eso es lo que fija los demonios particulares de cada habitación, allí quedaban retenido y no se confabulaban. En el salón estuvieron obligados a depositar dos. Con todo, ríos y témpanos, eran objetos ornamentales que integraban la figura del hombre y la mujer en el marco de todos los espejos. Nunca despreció el pan de oro, ni el oro en sí, ni los dorados, pero no soportaba el brillo frío de la plata, la suciedad de ésta. En la cárcel de amor. (+) Inferencias: [Todo esto lo escuché en una sesión, en una tarde fría de enero al calor de los leños en el hogar de la chimenea, con el hirviente crujido del whisky sin hielo, los vasos perforados de sentencias, en la necesidad de cada palabra o en el hervir de los substantivos, verbos, adverbios o adjetivos o partículas suplementarias].

Me gustaba la casa, su jardín, los sobredorados, alabastro y estuco. Nunca les pediría nada, porque todo lo daban y lo que no daban es porque no lo tenían. El taxi negro abandonó la propiedad, y su templo de charol negro era una longitud que se deslizaba hacia la ciudad entre las planicies y el salpicado rumor de árboles de los que nunca supe el nombre, amarillo es el color de sus luces: el oro viejo que entre mis manos se escurre hacia la tierra. Fluor, vapor, verde difunto.

shy_034

shallow

24.1.10

square

chicken - 1.4

0. Gallinas, ruido, los muertos caminan, pero nadie puede ver como caminan, pues son muertos y ellos lo saben, pero su vida es ordinaria y acuden a sus oficinas, a sus negociados. Son sus afanes. ¿Podrías verlos en la tarde que antecede a tu expulsión? Ella no protestó y su sabiduría era el vacío, la humillación era su arma y la manejaba con habilidad, pero él decidió callar y se mostró ausente, ligero y emprendió el camino por el pasillo de salida, había rabia contenida y ella continuaba su imprecación, sin cansarse, histérica, rota, con la fuerza de una moneda contra el suelo, con los ojos inyectados, pero inexpresiva: como un pez arrancado del fondo del mar y el tacto húmedo de sus dedos, la ficción de su propio elevarse, como se transforma una huerta en selva y la selva en desierto. Son las transformaciones y los simultáneos toda su ciencia, pero se despliega con arte y poderío en las sucursales de la estupidez, ese contacto es un veneno y la maldad es su arte secreto. Anida su voz en la cura. Las gallinas sucias de su madeja de muerte y olvido. ¿Has visto a su marido, el gran despreciador, su complemento, la otra cara de la moneda? Los dos avanzan triunfantes por el pasillo central de la iglesia, con determinación y dolor, pero elevados dos centímetros del suelo, ese deslizar es una nausea que nos acongoja desde el coro. Allí estamos seguros, no nos llegará su mala influencia. ¿Por qué malgastas tus palabras, por qué estos pozos de remordimiento, para qué has de volver, oh, noche abundante y fructífera? No, no son lo sonidos del infierno, es su silencio helado: el infierno es hielo cortante e inerte y vacío y siempre en el silencio del sepulcro.


1. El reflejo de sus ojos, alto, calvo, con las orejas apenas dibujadas y pequeñas, las manos grandes y tapizadas de un vello oscuro y abundante. Un simio. Se acerca a la ventana y comienza a jurar, una blasfemia y luego se ríe y muestra sus dientes desiguales y sucios de tabaco y de vino. Su olor es profundo y ácido, el punto del tabaco, el punto del vino barato y los figones que rodean los talleres navales y se asoman al río o a la ría. El puente proyecta su sombra y se percibe un rumor de lluvia y viento. Aprecia el vino con una sonrisa de sus labios finos, alguno diría que padece una hidrocefalía, pero no es cierto. Su mandíbula estrecha afina un pecado, es la desidia que sufre su mujer, sin violencia, sin amor [que es otra manera de la violencia]. Se frota las manos y habla de una chica que ha pasado por el puente, es su análisis la suciedad y blanda espuma o nieve pisada, o semen derramado de simio o vicio y lujuria o asco. Se ilumina la farola y todos en el bar adquieren un color amarillo como las sábanas sucias de los prostíbulos que a lo largo de su vida han visitado sin descanso, atrapados en una rueda, expuestos a su propia inmundicia. Él es el líder del coro, de la canción rota de sus muertos, que le redimirán, quizá, quizá no.


2. Manos en los bolsillos, cigarrillos y humo azulado. Las gafas en la punta de la nariz, un suspiro y la vista se pierde en el fondo de la calle y no llega la hora de regresar a casa. ¿Merece la pena el hogar, merece la pena esa vida que allí te espera?


3. Dijo: siento desprecio por todo lo suyo, su marido y sus hijos, su ropa, sus gestos, sus palabras, su presencia. Nadie podía aplacar el nervio, nadie deseaba entrar en aquella taberna y probar su veneno. Pero la taberna no se cerraba. El litro de cerveza a 1,20 €. Así es la tarde, no hace falta una inversión demasiado grande para ser feliz.


4. Es el aire y la noche, demasiado olvidadizo, demasiado experto, es la muerte en California. 1929. Su vida fue muy diferente en Londres, pero ahora no hay posibilidad de regreso. En la próxima semana todo será mejor, se suele decir cuando sale de casa cada mañana, sin destino. El silencio es su emblema.


5. Libreta de notas: [17/01/10] Llegados a un punto, no merece la pena continuar con las introspectivas lecturas de poesía, los cuadros son apartados. Hemos decidido establecer un límite, una frontera. ¿Es obligatoria la visita semanal al Museo? ¿Qué carne podremos desvelar en los cuadros, en los poemas? ¿Dónde hay un cuerpo que abrazar, dónde está la mano que dibuja nuestro rostros? Sólo lo humano, entre excrementos y fluidos, tiene capacidad de vida, la textura de la vida. En esta estación de autobuses de Salamanca veo el futuro y el futuro es ausencia de ebriedad y una línea recta que conduce al estado perfecto donde el cuerpo es sólo un voluntarioso instrumento del que no es preciso preocuparse. Ay, el fuego de sus ojos cuando confesó su alcoholismo de ron y Coca-Cola, de whisky y tardíos poetas en las horas bajas de la noche. Bienvenido, me dice. Yo no respondo, sólo sus ojos [...]

[La lectura, a continuación, resulta imposible, quizá algún día, experto en voluntades, sea posible desentrañar el resto de la madeja].


6. Ella(s) en la noche de los combinados y los novios, y los besos y lágrimas y los millones de copias de las estrellas que las acompañan en su tránsito por la noche, esa noche que nunca ha de ser desvelada. Por esa razón visten de negro y se besan contra las paredes, esas paredes que se descomponen en arena y humo. Son hermanas y se besan, son gemelas y se besan. Es el whisky, es la ginebra, es el ron, ellas son un prodigio que permiten estas simetrías, los licores las adornan en su trastorno. Después de la muerte. Después de la humedad de sus vaginas.

no-cats

undo

23.1.10

record

ill

1. ¿Es la cura el centro de la tarea? No hay una manera exacta de llegar al centro, el centro o la substancia, la presencia de una mácula, la enfermedad, la caída y la recuperación. Son los aeropuertos los únicos que tienen la capacidad de anulación y eso es bueno, la bondad en el sentido interno de lo posible. No hay otra canción el reproductor, el silencio es una herramienta del ruido. El ruido es una forma, una concreción de la atmósfera. En las noticas hablan de los cierres de los aeropuertos. La nieve los ha cubierto y los aviones son siluetas o transparencias, en un número hay tanta sabiduría como en la piedra que ha sido arrojada al río. En el cruce de dos caminos se eleva la [...]. Hay una gasolinera en la salida del pueblo: un hombre trabaja allí, su uniforme es azul y naranja, tiene el pelo oscuro, sus rasgos son hermosos, pero sólo es un recuerdo, su mujer le ha abandonado y él cuida de la niña, a veces le lleva unos caramelos en forma de fresa y ella se ríe porque, simplemente, le parecen graciosos, le da uno a su padre y le besa en la mejilla, ¿dónde está su mujer?, todavía la quieres.


2. Sin continuación. Sin precio.

Función. elevado, paisaje. Naturaleza muerta.

Habla sobre descender, sobre las notas bajas de la escala, sonidos inaudibles, cuando tengas cuarenta años deberás cambiar tu [...]


3. En los aledaños de la casa de X. hay una perrera. Por las noches los perros ladran, los perros se quejan y X. graba todo eso. Ese archivo tiene la capacidad de evocar el dolor y curarlo. Eso ha dicho él.


4. Es extraño. X. camina por los parques y tiene su humo el azul de los vientos y el viento de los colores. Su gabán negro, sus zapatos negros, el paraguas negro. Son años de entrar y salir de los bares y aprender de cada suspiro. Los parques, los niños, los jardineros. Orquestinas, cine mudo, cine en blanco y negro, trompetas, clarinetes, el amor es una droga, las gardenias, un amigo, la pereza, el peligro siempre está cerca. Una película. Los inocentes. Los herederos de la muerte.


5. El ahogarse de los pulmones: dejaría el tabaco y se sentiría mejor. ¿Durante cuánto tiempo? Una semana, un mes, un año. Luego notaría que le falta el humo y la vida sin humo es difícil y dolorosa. Pero hoy ha tomado una decisión.

player

listening

19.1.10

brain

list_005 -changes.

1. Complejo

2. Transversal/longitudinal

3. Transición

4. Emerger

5. Monolingües/bilingües

6. Superficial/profundo

7. Separación


1. Salud

2. Adolescencia


1. Sepulcro

2. Enfermero

3. Simetría

4. Princesa

5. Sentencia

6. Asociación

7. Caballos

8. Protección

9. Brillo

10. Mármol


1. Lejía

2. Alimento

3. Banqueta

4. Mano

5. Castigo

queen

angels

17.1.10

statistics

fondatrice

Una vez más, nos encontramos y la conversación derivó hacia años anteriores, lejanos, a lo pretérito y a la educación sentimental.


Little Bombardier - David Bowie

A Day in the Life - The Beatles

This Charming Man- The Smiths


Encabezamiento: Londres es la capital del Reino Unido, allí pasé parte de mi juventud, estás tres canciones me acompañaron en días de tristeza y plomiza angustia, las tres canciones fueron un asidero. Todavía me acompañan y por eso nunca he dejado de investigar en ellas, como si escondiesen un mensaje, un secreto, un destino, la guía necesaria para encarrilar deseos y decepciones, promesas, traiciones y el amor, tan deletéreo como necesario. Creo en ello con firmeza, me resulta indiferente si hay una base o no hay base para establecer los paralelismos, para construir un mapa, para inventar o presentir un territorio. Carece de importancia, lo fundamental es tener la fuerza y la seguridad y no dudar nunca. ¿Son las voces, los paisajes, el tono, lo inusual que me han resultado en ocasiones, como oír cualquiera de estas canciones por primera vez? Siempre he preferido indagar hasta un punto, una vez que se llega allí no se avanza, pues me parece necesario no desvelar los últimos detalles, el ritmo interno del mecanismo de la canción [música/letra].


Evocaciones: sólo quién ha vivido allí puede entender lo que yo digo. Y, lo sé y lo siento, no es válido haber visitado la ciudad. La visita no es válida, repito: lo siento. El color de Londres es el rojo y yo estimo que está determinado en el trabajo la percepción de la ciudad. ¿Cuántas cosas he realizado sin ganas, pero con determinación? ¿Por qué, digo yo ahora, frente al mar, en la alabanza de la tormenta, podemos hacer siempre lo que nos gusta? Hay momento en los que retirarse ya no una obligación, es necesario para respirar, para sentir el latido de nuestro corazón: la máquina que marca el ritmo. Dos por cuatro, tres por cuatro.


Certezas: Las guitarras eléctricas como instrumento de conocimiento. Amplificadores y efectos. Paseos, decisiones, intuición, flores, rosas, bajo los puentes, una cerveza, cigarrillos, fina cocaína cosechada en los años ochenta y la recuperación lejos de todo aquel ruido. El patio del recreo, en la escuela primaria.

heroes

H.33

16.1.10

no-london [fake]

rosetta stone

REUNIÓN: once de la mañana en cualquier cafetería del centro, colores pálidos y una niebla paralizante, ciudadanos o robots, periferia y costumbre. Tal vez no son las palabras más adecuadas, pero tanto a él como a mí nos resultan evocadoras. No es poco. ¿Ambición? Eso es un asunto privado y secreto, el secreto no se esparce. Sacó del bolsillo la libreta:


A. Abrió la libreta.


B. Me enseñó la página:


1. Hacer un negocio

2. Hacer un puzzle

3. Hacer volar una cometa

4. Hacer(se) el avión


1. Debe dinero

2. Debe comer más

3. Debe tratar de (...)

4. Debe (de) ser David Bowie


1. Puede lograrlo

2. Puede ser tu hija

3. Puede y debe

4. Puede el que quiere


Con caligrafía apretada había anotado aquellas cuatro cortas listas. Hacer/deber/poder. Combinaba los verbos y luego aligeraba el contenido. En la página siguiente había dibujado, con precisión, las molduras del ayuntamiento. Él utilizaba moldura y no otra palabra, pues le parecía más precisa que cualquier término arquitectónico, pues decía qué son los edificios sino un agrupamiento de muebles. Imaginé la ciudad desde esa manera de ver y le di la razón. Luego hablamos de la maqueta como piedra rosetta. Sólo desde esta visión se puede entender la ciudad o el urbanismo. Complementado, clara y obligatoriamente, con un vuelo en avión. El que desvela la estructura cancerígena de cualquier ciudad: 1000 metros de altura, antes eran la montañas, ahora es el avión. Así se podrá explicar la enfermedad. El tumor. ¿Cuál es la alternativa? No hay alternativa. ¿Una afirmación excesiva? La cuestión voló entre nosotros, él no dijo nada, no se pronunciaba, no deseaba entrar en más comparaciones, exposiciones y duelos velados. Silencio y el paseo era la reconstrucción de lo primero en olvidarse. Libretas de tapas rojas, el tamaño adecuado para ser guardadas en un bolsillo, espiral y hojas cuadriculadas, buen papel, tapas duras. En el frente, pegado con celo, su nombre y su teléfono. No le gustaría perderla. ¿Vanidad? La palabra se confunde con el tránsito de los camareros, con el entrechocar de la vajilla o la botillería, y las mujeres que toman café entre suspiros de desaire y vilipendio.

the the

internal

15.1.10

control

magazine

No resultaba difícil verle por las tardes en la sala de lectura de la biblioteca. Allí, sentado, con el periódico entre las manos como si se tratase de una mariposa, quizá una mosca extraña y digna de estudio, pues en lugar de leer semejaba que contemplaba la página. ¿Extrañado por algo? Quizá, como cualquier otra razón de amor, quizá le sorprendía el objeto en sí o todo era un teatro en el centro de su locura. ¿Había tal locura? Es difícil determinar dónde está el vértice. Su ropa no indicaba nada extraño, pero cuando por el puño de la camisa asomaba aquel extraño y torpe tatuaje se podía sentir como se debilitaba una conexión. Subterráneos, en voz baja, el tremor de las notas más bajas de un instrumento de viento. Un instrumento que no se ha de identificar. Así son las reglas, el doblar del viento contra la agujas de la catedral. Esa fue la observación del martes 12 de enero de 2010. Sin importancia y con la apariencia fantasmal del que escucha impugne. Luego llegó el temporal y la imagen se borró, hasta el punto de que el apunte tomado en un vuelapluma carecía de sentido y de asideros, de la necesaria vertebración, el nudo o la precisión.


¿Es posible recordar su rostro, salvo el color rojizo, la pena, los ojos inyectados, el pelo abundante y revuelto?


Rojo y temblor en los pasadizos junto al río, callejas que tienen ese inmemorial fraseo. Negro. No hay terreno para la ficción, pues el futuro es este presente, suenan las campanas, las tiendas se cierran y los tenderos y los dependientes bajan hasta el río y tienen esa voluntad de ebriedad que nadie ha de detener. Susurra.

goldmine

alt-pass

14.1.10

date

work

Se refería a su jornada laboral como sumergirse o volar sobre oficinas, negociados, estafetas de correos, mensajerías, bancos, ministerios y otras atribuciones:


el perfil helado de la mañana

es la noche y el día

en el corazón de una mano

que lucha en el interior de una brizna

de acero


otras mañanas habrá

en el sonido punzante

y herido es el trueno

que no hay otra verdad

que la que arde en su mano


se dijo que era imposible y fue la

eterna llama

que incendió el guante o la daga


No son horas, ni espacio, ni alquileres, hermosos pechos, pechos hermosos en los que se dibuja el calor de la vida, el pálpito del amor, la cohesión de las edades.

selfportrait

trom

9.1.10

selected

joint

a. Organiza el encuentro con mucho cuidado. No se puede equivocar. Esta es una ocasión especial y así se debe afrontar, desde los pequeños detalles hasta la substancia de lo fundamental. Ay, las palabras conforman la realidad, tienen mucha más fuerza de la que ella espera, y tienen su particular percusión. Tonos y gestos, pausas y turnos. Son creencias, son pasta nueva, son humo o son la solida constatación de un quebranto. Cada intervalo muestra el detalle nuevo, y la novedad es la alegría y la alegría eleva una torre. ¿Inexpugnable?


b. Las opiniones de los presentes se desvanecen al contacto con la humedad, con el agua templada. Pero hay licores potentes que ella ha dispuesto con cuidado: vasos rojos, vino azul, ginebra transparente hasta el límite, hielo, agua muy fría, agua de nieve, limones, whisky japonés y cerveza china, aguardiente, anís, licores de naranja y mandarina y cereza y manzana y melocotón. Beber en esta circunstancia es ideal: se abren los corazones y hay un explendor, una comunicación fluida.


c. Como viejas estampillas para cerrar sobres. Temprano, por la mañana se dirige a su tienda y toda la ciudad es un esquema de sus sueños. Dedales, abalorios, cuentas de cristal, globos, pinzas de plástico rosa, pasillos secretos, selectos destinos. Así fue la fiesta del sábado. Es la posibilidad del olvido lo que en sus sienes aletea.

xmas

orange

8.1.10

dancefloor

secret

1. caza: Salió de casa a las seis media de la mañana. Llovía, todavía era noche y la ciudad era misteriosa como nunca antes lo había sido para él. Hay extrañas mutaciones en la percepción, senderos que se abren bien a través del olfato o bien de la suspensión del sueño [todavía en el recuerdo]. Había cumplido 59 años y no entendía cómo su rostro era su rostro, sentía algo en su interior que prefería no llamar juventud, pero la alegría afloraba en sus ojos, engastados en las arrugas, en el paso del tiempo. Hubo un tiempo en que era jugador de ventaja, hubo un tiempo en que sus facciones era irresistibles, hubo tiempo que el dinero era una flor hermosa y fácil. Hoy, hasta el dinero es vejez. Una escopeta desmontada y el perro tiembla, hace frío y la lluvia es fría, en el pasado el frío no existía y ahora es ahora y el frío es parte del todo que compone el día [frío]. Son las seis y media de la mañana y setenta y tres euros en el bolsillo son suficientes.


2. lengua secreta: 63 €


3. floración: Es una manera de entender la naturaleza, el paisaje y los jardines. También hay ardillas, petirrojos y gatos silvestres en el parque. Allí vive una mujer, en una cabaña de cartón, madera y plástico negro. Es salvaje y difícil, pero su té es hermoso y su conversación tiene algo vocacional y perfecto. ¿Cuánto tiempo hace que no la ves? Nadie ha de hacer esta pregunta, nadie ha de verbalizar aquello que piensa cuando pasa a su lado. Hoy nieva, ¿dónde duerme? El parque no es regular o intensivo, pero tiene ese dolor natural que refleja lo salvaje y ella lo preserva con solo respirar veinticinco veces cada minuto, cada dos minutos.


4. sistema: Los envíos, las recepciones, el trabajo de llevar, traer y organizar. Facturar.


5. nodo/noción/nudo: Earls Court & West Brompton. En marzo: regreso. Una cabaña en el centro del bosque, en un claro. La ciudad se compone de tres elementos: árboles, ladrillo y humo. Hay coches y motocicletas. La abstracción es un derecho, se muestra en el sistema de llamadas que efectúa cada día: hijos, amigos, amigas, antiguos amantes, relaciones ocasionales, libertad y miles de amores desmigajados que componen el mosaico. ¿Teselas? Teselas, quizá.

tunnels

space

7.1.10

noon

close-up

1. diccionario: Su vocabulario era muy limitado y todos los aeropuertos permanecen cerrados. Es a causa de la nieve. La nieve es hermosa y cruel, muy fría e implacable. Para dormir se complace en el calor de su cama en contraste con la imagen de un paisaje nevado: árboles, veredas, vaguadas, un castillo que emerge entre el infinito y blanco infierno con el que sueña. En seis minutos el sueño ha de arroparle y disuelto el paisaje, siempre es la misma noche, siempre la noche anterior que se repite y se proyecta hacia la próxima. La última noche, en el interior de la quieta nevada, el viento sopló. El viento levantó la nieve que sobre los árboles se había posado y la extendió como otra nueva nevada sobre el paisaje de la ciudad, ya nevado. Tanta insistencia, tanta reiteración. Se duplicaba el efecto, podría penetrar en la imagen y explicarse las posibilidades y las transiciones, los engarces, la cerradas noches y el despertar entre la materia del descanso. No sin pasión se eleva el descubrimiento.


2. destreza: La música. Un piano contra la pared opuesta a la cristalera. Profundos acordes menores. Hunde sus dedos en el mar de teclas y encuentra otra rima. Las rimas internas no son deseables, al tiempo: inevitables [así es la rima internas: ejemplizante sanción].

Una imperfección realza el conjunto. Demasiada precisión desequilibra el estilo. Depende de la armonía. La rima interna.


3. habilidad: Como un night-club. Una pistola de oro/plata, incrustaciones de brillantes y la imagen de una corona de laurel, es uno de los símbolos del triunfo. ¿Quién no necesita símbolos? Por desgracia, es una maqueta y no dispara. Su brillo es un brillo plástico, artificial, no metálico. El metal es seguro: peso y tacto.


4. música: Hay largos cables que se extienden por toda la casa. Unos traducen el sonido en ondas y las ondas en sonido. Una vibración. Un suspiro. Un micrófono. Amplificadores, válvulas, termostatos, enchufes y conexiones. Sabe que todo eso es algo que sobrepasa el ornamento o la decoración. Madera sin desbastar, relojes o industriales lámparas. Agua y arroz blanco, pescado cocido, semillas de sésamo. Es gratis y tiene el color del aire en las mañanas frías de enero, cuando ha terminado de nevar. Se atraviesa el río y un suspiro invita a continuar la senda, a olvidar el río superado.


5. cuerda: Una unión, el principio. La mano, su dibujo, el valor, la percepción y la cifra exacta: no se duda. Es suficiente, se podría coger y fijar el sentido y la conjunción de estrellas y planisferios y globos y cometas y soles sin brillo o brillo sin soles, sin imperativos, sin celeridad, con la voz quebrada tras el teléfono y diez habitaciones en aquella parte de la ciudad: excepcional y 400 toneladas de nieve sobre sus hombros.


6. tecla: La belleza de una mano es la belleza de su dibujo. Un trazo y la forma esta en su esquema. Una línea de fuerza define todo el gesto. La mano cae sobre el piano y los dedos rozan la teclas. Se atenúa el sonido y hay una vibración que se extiende por toda la casa. Desde allí se puede ver un parque [sin nombre]. Libros que tapizan las paredes, secretos compartimentos donde se atesora el whisky ambarino y los cigarrillos de perfumada absorción. ¿Absorción? Un ciclo comienza cada tarde y con el despertar termina. ¿Una preparación para el sueño, una absorción, una asumir el tiempo y el espacio? La medida es el secreto. Moderación/abuso.

rundown