28.12.09

field

ballroom

Sobre las cuatro de la tarde comenzó a trazar las primeras líneas, sobre el lienzo, con furia contenida. Fue un esbozo rápido de pincel grueso, casi una brocha, mojado en una disolución de óleo en aguarrás. ¿Cuál era el color? Un no-color, mayormente, ¿no? Negro. ¿Negro?

Fumó.

Era un retrato. Ella, ella y los perros en un prado.

Una figura esbelta y sumergida en la atmósfera de aquellas tierras en aquel tiempo.

Lluvia y un formato estilizado, lluvia y olvido, lluvia y salones de baile sin público.


Un órgano blanco en el centro de la ballroom. Teclas doradas y un viento uniforme y con esa vibración hipnótica (...)

¿la reconoces? ¿es ella?


La isla ocupa un lugar en su corazón. Ha terminado por hoy su tarea de pintar y pensar en ella. Son las once de la noche y el último whisky se diluye en su paladar. Está satisfecho, todo va por el camino adecuado.


¿Es válida la figura, pero el realismo, pero la vía nueva, la vida nueva? La vista es el sentido más engañoso. El tacto el único fiable.

H.31

demon

27.12.09

square

island

1. No eran opuestas sus decisiones, pero había un desacuerdo implícito en sus gestos. Un diálogo sin intención de acuerdo. El distanciamiento comenzó aquel mismo día.


2. Los días se pasan en esta isla como una lluvia que se va y regresa, como si esa fuese la única medida. Se miran a los ojos y tienen tiempo, lo saben y por eso han alcanzado un incierto conocimiento. Es la textura del aburrimiento que se se resiste a la ebriedad para ser aplacado. Así, el asco sube por sus manos y se establece en la garganta, desciende, se extiende por las entrañas y en el estomago es un encogerse, un preciso abuso de substancias en el olvido. Nada ha de pasar. Saben que también eso se ha de tornar en costumbre, tras la lluvia, tras el regreso de la lluvia, y por lo tanto en rutina, y por lo tanto en llevadera monotonía.


3. Ha regresado el humo del hachís.


4. Recuerda, conmigo, cuando llegó a la isla por primera vez. Fue en barco y no en avión. Entre la niebla se abrieron los acantilados, vio el puerto y la senda empinada que conduce al pueblo, tan alejado del mar, tan de espaldas al mar. ¿Resulta metafórico? Me dice: Todo es literal, la metáfora es un espejismo, una convención de estudiantes y profesores que no tiene reflejo en la perversión de las palabras. Cuando digo el oro de su pelo es porque oro hay en su pelo, susurró al tiempo que fumaba con impaciencia el hachís verde y con reflejos naranjas que desde el desierto le había llegado, perfumado de olvido y concentración en las minúsculas teselas que formaban en en fondo de la taza de té una hidra.


5. Partió temprano hacia la montaña, donde crecen inclinado esos árboles de los que no recuerdo el nombre. Niebla y frío, bajo la tierra hay un incendio y se pesan los galgos, se los recubre con lana de oveja, se les dibuja en la frente una cruz y se les deja vagar por esas sendas arenosas entre helechos milenarios. Nadie sabe por qué, pero si eso no se hiciese cada año, la isla sería devorada por el océano.

g.

rich

26.12.09

link

list_004 -20 ud.

1. mapa

2. estrategia / plan / predicción

3. noche

4. orbital

5. amplificado

5. semestre

6. triunfo / indiferencia

7. duda

8. trastorno

9. hospital / blanco / verde agua

10. separación

11. matriz

12. año

13. 100 cometas

14. cubo

15. fundadora / autora

16. transistor

17. separación

18. lluvia / sombras

19. cambio

20. local / universal

30may09

roadshow

25.12.09

double

over

1. Películas en blanco y negro:

Es allí donde se puede encontrar cierto sentido de irrealidad que explica estos días luminosos y tristes. La tristeza es una calidad de estas tierras. ¿La tierra de tu padre?, quizá no debería preguntar tanto. Nadie respondió y el tren se deslizaba hacia su próximo destino, esa es su facilidad.


2. No muestra un color de salud: su cara está hinchada. Son años y años y réplicas y alardes, pero el invierno está aquí y la extinción es el resultado, también común al resto de los comensales. La cena comenzó con un discurso de agradecimiento a los presente y vino blanco, luego, ya, en las tabernas próximas al río un lamento se entreveraba con los camiones de la basura. Era su color: vinagre, vino tinto, ira, el padre, la madre, rasgos y tinturas, añil, azul, bermellón, alcaloide, tanino, hierba eterna, juntura o jaculatoria.


3. Remontad el río.


4. Ahora que el año termina, ahora que las fiestas son un ornamento, la columna de libros deberá ser adelgazada.

roll

jam

24.12.09

wartime

prize

El almacén es inmenso, rectangular, luminoso. Tiene un alto techo y cuatro puertas, una en cada pared. En el centro hay una pirámide de ladrillos. Del techo bajan conducciones y tuberías blancas. La luz puede llegar a ser cegadora, ya que todo es de un blanco inmaculado e incomprensible.


Hay otras manera de solucionar los problemas, pero no son tan rápidas.


Entre los dedos la arena se desvaneció, la playa parecía no tener fin y allí donde las olas rompían contra las rocas se elevaba una neblina de salitre y espuma. Un barco se perdía en el sol de junio, era devorado por su declinar, el barco es una metáfora suficiente. Cada situación nos hace ser lo que somos, como resultado está el presente, con la condición del pasado y la incertidumbre del futuro. Es mejor no pensar, no es esa una vía adecuada.


37 € no es dinero, dijo con el palillo en la boca y pidió cincuenta euros más. Es oro bajo, dijo el tratante, no sé si pierdo dinero con 37 €, pero te daré cuarenta. Se alejó mascando el palillo. El tratante sabía que el próximo sábado el anillo sería suyo, lo revendería y obtendría al peso 50/60 euros, no es mucho, pero es justo.


39 € por un Buda de resina. Muestra su sonrisa y es el centro de la casa. 29 € por una caja de cedro.


Hoy no se contendrá....... finalmente llueve, hay un número especial, siempre que gana un sorteo piensa en la suerte y en la manera de concretar una definición. ¿Podría evitar la propia circularidad de la definición? Hablar de los hijos con insistencia, sin ser preguntado es un síntoma de una muy mala educación. Lo mínimo es la cortesía del escuchar.


¿Es suficiente regalo una caja de gominolas? Por supuesto, los regalos son un don, el precio es un accesorio. Agradezco todos los regalos, incluso los que nunca me harán.

active

21.12.09

sore

list_003 - 15w.

1. dinero

2. té

3. árbol

4. senda

5. motorizada

6. egoísta

7. aleatorio

8. honesto

9. repetitivo

10. castillo

11. secreto

12. maleable

13. madre

14. paso

15. falsificación


-.o0O0o.-


las quince palabras que componen la lista pueden ser la solución

no tienen nada en común / todas las palabras están unidas por un hilo invisible

ella dijo prefiero el vals de las velas / ella prefiere guardar silencio

una canción irlandesa

fender stratocaster

fender telecaster

fender jaguar

es el amplificador [1.dinero] la representación de la

esperanza/decepción

se abre una nueva posibilidad, pero su fuerza está en su secreto

no es un mundo nuevo, ha sido visitado en muchas ocasiones [7.aleatorio]


La glosa es una traición al sentido y al orden de la lista.

[19:10 - 21/12/09]

eyes

straight

20.12.09

saturday

2009/10

1) introito.


Me mostró la nota manuscrita [lápiz sobre papel cuadriculado de una libreta de medio folio]:


Podríamos hablar de nuestra indignidad con detalle, hasta la nausea de la precisión, en los actos y en las palabras, los gestos y lo tonos, pero no te haré pasar por ese trago [yo que te he hecho pasar por todos los tragos], porque, finalmente, tú sabes tanto de eso como yo, ¿acaso, no hemos compartido todos los días y todas las noches durante años de gloria y fango que fueron construyendo una caída en el vacío, entre el horror y la necesidad?, sé que no estás de acuerdo y no pienso contradecir la voluntad de la caída, estamos juntas y no lo podemos evitar, nos guste o no nos guste (...)


No dije nada y continué con la lectura:


(...) por eso llego a este punto. No es agradable, lo sé, pero la lección la he aprendido: confié en aquel muchacho y resultó ser un fraude, como todo lo anterior, por eso mismo no puedo esperar nada, salvo una reiterada repetición de estos engaños y fracasos. Tú, que eres mi hermana, que las dos estamos duplicadas, sólo me puedes entender y participar en mi dolor. ¿Dolor? Sí, dolor, desengaño, asco, aburrimiento. El amor no es para nosotras y sólo en el ahogado sabor de los combinados en las plazas cubiertas por la catalpas en verano, al abrigo de hojas secas en otoño, con la esperanza de la nieve en invierno, sin flores en primavera, sólo ese sabor nos redime y tú sollozas y yo te reprendo y las dos reímos con nuestro nerviosismo. Tenemos algo que no es conocimiento, pero es más profundo y particular, superior a otras formas de (...) hoy comienza nuestra rehabilitación, la cura, la abstinencia (...)


La nota se terminó abruptamente, como si el cansancio hubiese detenido la redacción. Se preguntaba de quién sería aquella letra de aquella nota encontrada en un volumen de Dylan Thomas de la Biblioteca Pública. No dije nada. Yo sabía quién era ella, quiénes eran aquellas dos muchachas: las gemelas surcan las plazas sin amor, sin sexo, sin sombra. Ay, la ebriedad y el poder de mis secretos, No sería la primera vez que guardo silencio, tampoco será la última.


2) medium


las olas siniestras son

eléctricas guitarras en la

no menos siniestra melodia

entre cerezas y olivos y

transparencia o la silla vacía en el

hogar paterno

noche de Navidad


3) coda


Pronto serán las once de la noche.

Juntas caminaron por senderos oscuros y decían: nadie más que nosotras posee este secreto. Como un beso en la mejilla de la hermana, como una mano que agarra otra mano, como la chaqueta azul marino con botones dorados. La curva de sus senos, el perfil de sus muslos, agrio su sexo. El humo alucinado del hachís, la presencia de la cocaína, el dulzón güiscola en sus mejillas. Tónica y ginebra, anís y vermut, cerveza y vodka.


Por los callejones y callejas se dirigen a sus habitaciones en la parte alta de la ciudad. Como trasteros, como desvanes, como celdas extensas en libros, gatos de goma negra, jarras azules de plástico evanescente, música electrónica, enchufes cegados, cables blancos, alfombras de cáñamo, fotos, acuarelas, calendarios, mapas [Londres, Madrid, París, Cuenca, Lisboa, Bilbao], bolsas, Buda o Mme. La Nuit, carpetas grises, azulejos, estampas [la Virgen de Fátima, San Pancracio, San Antonio], 70 % off. Hay quien las ama más allá de las plazas y de los licores, se esconde tras los pilares de los soportales y suspira por su voz, por su rostro, por sus manos, por la cintura y el viento entre sus dedos.


Hoy es día de trabajo, el año termina y con él un rosario de indiginidades que ellas han de enterrar con cuidado y delicadeza, para poder comenzar el año.

H.30

big

19.12.09

grid

ferret

Eran trenes que cruzaban la noche camino de Madrid o de París. Viajaban poetas y narradores, libros y maletas con incrustaciones de madreperla o estaño, trajes negros, camisas blancas y negras corbatas. Su luz desvelaba los sueños de los niños y las niñas, era el inyectar ese veneno de los grandes relatos [los pobres hoy en decadencia, muertos en vida, enterrados tras los muros espesos de la actualidad, ¿resucitarán?].


Hoy no ha llovido. El paseo de la mañana fue la recuperación del enfermo. Respiró el aire frío y sintió como su helado cuchillo restablecía la calidad de los pulmones. En la montaña la nieve permanece, se dijo y bebió el trago venenoso: aguardiente helado. Hirvió su estomago y su paladar fue una cascada de cristales, una lucha entre navajas en su esófago. Ya no era joven y la nostalgia y el desengaño se transformaban en asco. Aquel que creyó limpio era otro más entre los médicos, tan odiados, tan llenos de mentira. Ninguno tenía conocimiento y sus ciencia era la ciencia del fingir. Hoy se presiente una demoledora decadencia, pero él, con certeza lo sabe, no estará presente.


Trabajo, fatiga, dinero.


Cuando la noche cae, los mineros se dejan ver por aquí. La cabaña de madera se nutre de luz y aguardiente espeso. Sus uñas están sucias y los licores son joyas líquidas. Humedad, humo, hurones en el bosque: corren muy deprisa y atrapan por el cuello al conejo, un golpe certero y esos ochocientos gramos caen descompensados sobre la tierra y brota la sangre. Ahora cuelgan los conejos degollados de su cinturón, eviscerados, los restos son para el bicho. Madrecita, doncellita, zagala. Tiene mil nombres para él/ella, pero el cazador no se atreve a pronunciar ninguno y le llama lacónicamente: bicho. El frío llegó desde la montaña. Los mineros vuelven al trago y el cazador de hurón cierra un trato, por toda la percha veinte pesetas. Limpias y antiguas. Pesetas, todavía en pesetas, pero nadie lo recuerda, salvo yo.

plane

green

18.12.09

thursday

snowfall

eran campos eternamente cubiertos por la nieve y mientras

la noche y el día se transforman en

caos y pereza

la muerte anida en cada abrazo


¿dónde vas?

la noche es una cámara


un hermoso color rojo en sus mejillas, no es

una niña, disciplina y un

puñado de arena y unas briznas de

hierba, no es el edulcorante hachís de nuestra adolescencia, pero

hay mil barcos a la deriva en cada una de sus venas, aunque ahora

sea perrito blanco y altos tacones de filete de talco y no la cocaína

el caballo de los días lluviosos

ocean

premier

17.12.09

alvárez

full

Secretas máculas. Oyó hablar de recién nacidos y pidió té con leche. Similitud, atracción, peligro. Las palabras se iban y llegaba la hora de los tatuajes. La ropa es un trabajo en sí, su estilo es invierno y densidad, tal vez el invisible trazo del viento: pero lo árboles constatan su camino, vuelan las hojas secas, los paraguas están rotos o la mala interpretación sucede sin motivo. Es algo que corre bajo la superficie, quizá gusanos de luz, gusanos de sombra. No precisan por esta razón ojos. La vista es un engaño, sólo el tacto muestra la verdad, ¿le salva o le condena su ceguera? Comenzó a llover y la percusión de las gotas sobre el tejado de fibra plástica aceleraba el latido de su corazón en el amanecer: era la cocaína y era el pozo infinito de su caída en la noche y en sus ebriedades.


Me cuidaré, lo prometo con solemne prudencia y artefacto.

gómez

alone

16.12.09

sea

y.

La lluvia y el frío hacían que una sensación última se sentase a la mesa del despacho. Hombres sin rostro, sólo siluetas tras las ventanas, son quizá yonquis que recorren la ciudad con frío y desesperanza, con una única verdad y un único propósito. Hijos de sus obras, ¿pero quién no lo es? No tiene tiempo, no debe pararse en ensoñaciones, hay asuntos que resolver, cerrar cuentas, preparase para el nuevo año. Pero tras las ocupaciones se esconde una realidad que no puede dejar de perseguirle: todo lo que hace lo hace para que no le muerda el aburrimiento, el tacto exacto de la verdad, la certeza de las caras multiplicadas de la realidad que es una sola. El absurdo que se reproduce entre sus miedos, de ellos se alimenta y por ellos crece. ¿Es la lluvia, el yonqui que acaba de pedirle en la calle, la luz de su despacho? ¿Nevará? Hay en los paisajes helados, en la nieve, en los paisajes nevados un estatismo que le muestra una perfección deseada. Nadie se escapa a la dictadura de la noche, ese deber, ese enfrentamiento entre lo deseado y lo posible. El tacto de la vida o su textura son únicamente alcanzables mediante la falta de actividad, esta verdad ya tuvo ocasión de comprobarla: salas blancas de hospital, internamientos, jeringuillas, líquidos azules o verdes, análisis, termómetros, silencio o pasos apresurados y silencio, una vez más.


No regresará con las manos vacías, una dosis, un receptáculo es más que suficiente para contener toda la felicidad y toda la esperanza que pueden, que podrán abarcar 15 minutos. Se llama cocaína y es hermosamente blanca y afiliada, fría y sangrante, tanto que cuanto más habla más enrojecidas están las palmas de la mano, ¿no?


La compenetración entre socios se basa más en la falta de intimidad que en la proximidad, dijo con una ufana seguridad. Todos saben que piensa mucho cada sentencia que pronuncia y cada palabra es un acto de petulancia.

black

letter

15.12.09

acoustic

eater

El frío encontró abrigo entre sus huesos. Los huesos se secaban al sol, material para fabricar dados. Cojeaba y en dos días, en dos décadas todo ese cansancio y su esfuerzo por continuar serían una sola pieza, su debilidad, su decadencia, su atril y su botella de laudano o cualquier tintura, esa necesidad que otros llaman vicio. Su abrigo azul, su bufanda de lana, cuadros escoceses, zapatos de piel de cerdo, pantalón de franela. El mundo al revés. Nadie duda de la capacidad o del resorte mediante el cual podría sentir una punción y destinar el dolor a sublimar su voluntad. Aletas, branquias, el submundo. La tintura.

medium

fishman

14.12.09

list_002

1. libro

2. costura + plomo

3. electricidad + marea

4. luna

5. norte


1. reloj

2. cambio

3. círculo

4. esquema

5. despertar + datos


1. actuación

2. desarrollo

3. acierto/error

4. aleatorio

5. 50 % off + view post

3.0

bed

doggy

13.12.09

payment

mixed

La tarde del sábado es el color oscuro, la lluvia y el viento, Se agitan los mástiles de los veleros en el puerto deportivo. Hay dos chicas que beben combinados [ginebra y tónica / güiscola], y han sido hermosas. En la treintena anuncian un mal envejecimiento, es el tabaco, son sus sollozos, es su maquillaje, quizá, su maquillaje. Hay un punto de piedad o compasión, ella solas bajo el soportal y sentadas en las sillas de tijera, sobre la mesa de madera que ha perdido su barniz [el sol se come todo, la lluvia todo lo reblandece]. Ellas fuman y se ríen, y luego se ponen serias y se ríen y le piden otra ronda al camarero y le dicen guapo y él ríe con gracia y amabilidad y ellas ríen y luego sollozan y se abrazan. Hay un conocimiento en sus actos por desvelar, un destino que conocer, una recomendación en sus ojos húmedos y vidriosos, quizá las redima durante quince minutos la cocaína y luego dormirán y la espera del día será la espera del domingo, de todos los domingos de la historia.


No es posible, sin dinero no es posible.


¿Qué querrán de ti allí donde no te llaman?


Los camiones son siderales, cruzan la autopista con sus luces rojas y verdes, los taxis, blancos o negros, pues tienen los colores del momento, coches de reparto y choferes con gorra de plato y claridad en sus afirmaciones, justas y discretas. Los camiones a veces se estrellan contra la mediana de la autopista, contra los taludes, a veces se elevan y son distribuidores de incendios y pasiones. La ciudad es un dédalo de puntos de luz e historias por oír, por construir, cada semana, cada día, cada año, todas las navidades. Esta es mi fiesta para las navidades: autopistas y ciudades sobrepasadas.

right

card

12.12.09

f

autobiographic

La luz desvelaba su mirada: profundidades soñadas, las palabras, la descoordinación, perfecciones preteridas, árboles secos que marcan el camino, la sonrisa o el pelo sucio o el cigarrillo o la copa flamante de vino o ron o coñac barato con cola o limón y burbujas que ya nunca llegan a reventar, las fiestas son funerales y los funerales anuncian otra ebriedad en los bares próximos a los embarcaderos. Las gabarras se agitan cuando entra la marea, desde el mar eleva las proas y la orilla es plata o negra suspensión de esperanzas o certezas. Viajará toda la noche por esos bares que ya visitamos, que ya no recordamos. Pero sigue allí, con su historia que nadie escucha, con sus ojos asombrados de sus propias palabras.


Llegó a su casa tras un día largo e infructuoso. Listas interminables de asuntos sin resolver se acumulaban en su ordenador, no sabía por dónde comenzar. No llegaría al final del año con la tarea cumplida. ¿Era responsable? No estaba capacitado, ya, para responder esta pregunta, pero por otro lado no deseaba plantearse otras opciones. Como si tras la ventana la nieve cayese lentamente, un embrujo o un sortilegio se apoderaba de su pensamiento. Círculos, esferas, espirales. Sabía que no era conveniente tener la luz apagada, que eso le sumía en la tristeza, pero no podía dejar de pensar en las simas que se abrían bajo sus pies. Faltan dos días para que cumpla 42 años.


Prados y umbríos bosques, un río, tejados de pizarra, la autobiografía se comienza a escribir pronto y no se termina hasta poco antes de morir, letra picuda y elevaciones doradas. ¿Recuerdas el tacto de nuestra guitarra eléctrica, durante la infancia, los juegos en el calor de los sotos, lobos que en plata se tornaban cuando nuestra canción oían, tras aquellas montañas? Ahora sabemos como se cuaja el mérito, y eso no es nuestro asunto [afirmamos como si fuésemos los dueños de todo el valle y ante la encuesta del funcionario nos encogemos de hombros, con el secreto saber de nuestra capacidad]. No he vuelto a la casa de los abuelos, pero siempre ha estado conmigo, siempre estará. Cada vez que dibujo, dibujo aquellas montañas, la misma tela de araña sobre el humo de la chimenea, los mismos arreboles en los mofletes de aquella niña que olía a leche y a limpieza humilde y sincera, sin aspavientos. Era el centro, la coronación de la verdad y no lo he vuelto a ver y me acompaña, complicaciones y sabes la hora, el día, la situación y la luna es una bruja, agujas de oro entre tus dedos que son eternidades y ganas una moneda sobre otra, pero nuestra guitarra. NO respondes ya, ya no puedes responder, tras esos muros, los muertos son nuestro idioma secreto. Manzanas, vidrio, taja.

added

life

8.12.09

porto-b

South Kensington

La entrada a la ciudad. No faltan los tranvías, ni los edificios bajos, ni las casa con huerta y gallinas y conejos y gatos y ratones. Hay en el viento olores de gas-oil y sal, el mar está cerca, muy cerca. La autopista se abre y se cierra, se bifurca y el centro de la ciudad, elocuente, se muestra en su esplendor, brillantes torres, agujas, tejados, sin elección, como vampiros en las recónditas discotecas que nunca cierran sus puerta. ¿Existe un mapa, un código de acceso? He licuado los licores más caros y los infectos aguardientes de las infectas tabernas junto al río. Todo me han conducido al mismo lugar. 3 minutos y siete segundos.


No hay un momento que perder, todo el tiempo será poco, se levantan las palomas y el viento surge del río, aguaceros, portales verdes. Camina el dandy con su pistola disimulada en el gabán. No habrá sustituto. Hablaron de su novio, pero no hicimos caso: no nos preocupan las mentiras, no nos interesan los líos de cama, tan variables, tan poco aconsejables. Agua clara y tan fría, mi garganta se resiente y ese picor constante es una certeza, ¿procuraré su placer?


Mi placer es su risa.


Luna nueva, lluvia y frío, fiebre, nostalgia del verano. Hoy me llamó desde Londres para explicar cómo será su próxima exposición. No he dicho nada, he escuchado pacientemente. Al final me confesó que no soporta la soledad y desde que ella no está, hay una muñeca vieja, sucia y fea en el sótano de su casa. South Kensington.

intro

two

5.12.09

alpha

heart

friends