27.6.09

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1. Lotería. Otras canciones, otros libros, pero entre los restos del naufragio se podría contar el paisaje, con paciencia, los fragmentos de su pereza y, al tiempo, el triunfo de un cierto ingenio o el talento, como si la palabra en sí tuviese una correspondencia en su catálogo de venenos y ausencias. Así, el coche desciende por la montaña hacia mar y es una escena y una transparencia antigua: cristal ahumado y lámparas de carbón y amarillos destellos. La noche era una oscuridad de piel negra y fuertes golpes de baqueta. Ángeles negros que luchan contra pájaros negros, la batalla oscurece el cielo, aprieta los puños, no grita, pero hay un silencio, un hiato entre el deseo y la realidad. Labios cerrados y ausentes, párpados oscuros de violeta y silencio, de rojo y verde melena en el XIX y París, esa obsesiva percepción de la realidad.


2... une folle araignée...  Y así el tren iniciaba su viaje, entre vagones rosas y cojines azules, era repetir o insistir en la idea y llevar un poco más lejos lo mostrado o lo leído, nada que no pudiese demonizar o alojar en su interior, como gastado y brillante a un tiempo: sólo una expresión y una apuesta, un deseo y su cumplimiento. Vio su cara tras las gafas de pasta y había una inteligencia profunda y pétrea, como su cuerpo voluminoso en su pequeña estatura y lejos un parcial suspiro, pero los labios pequeños en exceso y el pelo liso y largo y húmedo a esa hora de la mañana, rompía el trabajo realizado con saña, el trabajo de toda una noche sin sueño. ¿En dónde se fundan las amistades, de dónde surge la afinidad, cuervo negros, ángeles azules, el hacedor del dinero? Hasta aquí llegaron los intereses y los susurros, era la crecida anual.


3. Aleatorio. Cartas, abrecartas, tarjeteros, subrayadores, planos, marcalibros, rotuladores, 79 lápices, el radio despertador, dormitorio, despacho y recibidor. Justificación, precio, deber. En 1911 nació su abuela y era una mujer hermosa e interesante, hoy hay una foto de ella sobre el piano y nadie deja de hacer un comentario. La foto fue tomada en un parque de París, el atuendo hoy tendría una particular actualidad, ella mira a la cámara sin interés, con sus ojos de sueño y viento, poco más de veinte años, era imposible saber que la guerra amenazaba la ciudad, y la ciudad era esplendor tal como ella intuye. Las cartas duermen en cajas de habanos y se perfuman de ese aroma perdido, ya sólo la madera le da el tono y son papel amarillo y tinta coagulada y azul de cielo y brillo y laca sutil.


4. Juntura. Abrigo, presión, olvido, pozo, río, pez, lobo, la noche, entretela, aleación, el ojo azul en su extensión, en su totalidad, vemos las pantallas y no decimos nada, ni siquiera es desagradable, un bar en Oporto, sus calles y la ceniza, pavesas y la noche eterna de gitanos de Centroeuropa con violines y acordeones, el que el violín toca es un demonio sin furia, reposado y su risa es líquido plomo en la boca de la serpiente, lengua y pasión son sus emblemas y respira al abrigo de los árboles que mercurio son en el pasto y en las ovejas.