1. Examinador. Se mueve con lentitud, es moreno y las manos le tiemblan. Ha sido un hombre atractivo y conserva la apostura y la seguridad del que siempre ha tenido dinero y nunca le ha faltado compañía. Los bares a media tarde son lugar con encanto, la conversación y la madera antigua del coñac, o el rock del whisky y la cola o el vino parado y espeso, el toro y el acero, la tarde polvorienta en el pueblo, el infinito que los campos de trigo o cebada o los girasoles dibujan en el horizonte. Tiene una hermosa pluma y en ojal una insignia de oro y el traje es azul mate, como un metal muy manoseado, pero pulcro y bien planchado, como la camisa rosa, como los zapatos brillantes. Las manos temblorosas se agitan en el el aire con la gracia del que ha tenido muchas victorias. La voz profunda y el tabaco oscila en el bolsillo. Mira hacia el techo y se calla, todo ha sido dicho.
2. Amuletos. Llaves, dados, alianzas, perfumes o bolígrafos, rotuladores, mecheros, reptiles, peines, micrófonos,
pistolas, pañuelos, dardos, botellines, anillos, prendedores, fotos, sellos, tornillos, arandelas, lápices, canicas, rodamientos, estrellas, puntas, lacres, tatuajes, tenedores, tuercas, madreperla, acuarelas, llaveros, pelo, dientes, colmillos, hierro, bronce y oro o plomo y, barro, bandas, acero, pan, trigo, fuego, mercurio, marcadores, alabastro, piedras, gatos, despertadores, conchas, insectos, mariposas, cristales, perlas, sacapuntas, pendientes, esmalte, pinta.labios, banderas, trompos, candados, cables, chapas, calidoscopios, cajas, cajitas, cajones, pulseras, pluma, flor, hoja, hoja.seca, hoja.húmeda, sangre, dibujos, caramelos, bombones, muñecas, fotogramas, postales, semillas, gafas, pirámides, cintas, cuchillos, corazones, linternas, caballitos, ídolos, plástico o cera, guitarras, tapetes, vinilos, tigres o gatos, cucharillas, placas, compás, estampas, santos y mártires, teléfonos, ruedas, navajas, branquias y aletas, negro y rojo, crimson: esa es mi elección.
3. Encuentro. Dedos de mono que se agitan en el aire al ritmo de la batería y del bajo, poco antes de que comience la pentatónica melodía guitarrera y profunda y oscura. Dedos de mono que indican el camino a seguir, sus consecuencias y sus beneficios: la tarea bien hecha, la honestidad en el trabajo, la elegancia en la exposición, simetría, cada célula ocupa su lugar por gravedad, el azar transforma el ritmo y el ritmo permite la asunción perfecta, la espera y el destino. El carácter es el destino, el mono lo comprueba y da cuenta de ello: deja el tomo de mística y deja la traducción que ha acometido meses atrás, porque prefiere el acero de la cuerdas de mi guitarra eléctrica. El hombre murciélago es transparente y desciende sobre la ciudad cuando la noche cae, se agitan los bares y los dealers saben que deben guardar silencio en su presencia, exige respeto y sumisión. Cocaína, whisky, cola, tabaco, on.off, una ausencia y observar sin ser observado es el teatro que esta noche brilla en los bares de esta ciudad, discotecas opacas, afters apagados y con gritos de alegría, verbo que habla de la masturbación y perforaciones y la desnudez bajo la lluvia: la mujer escucha y niega, ella no tiene miedo. Necesidad, su cuerpo es perfecto porque ella así lo ha decidido y bajo la lluvia desnudo establece el ritmo y la acentuación.
4. Baile. 3/4: es el resultado que ha obtenido, ¿mediocre? Sí, pues no llega a la totalidad, y todo lo que se aparta de la totalidad no merece la pena, carece de interés. Prados segados y el verano es una promesa, noche y celebración. Cada mañana tiene que atender las necesidades de mil mendigos y de ellos sólo se espera su desprecio, el látigo de la necesidad.
Una pequeña confusión estropeó el trabajo de meses, el resultado era diametralmente opuesto a lo esperado. Cerró su libreta, sonrió y comenzó otra vez por el principio. [rem tene, uerba sequentur]