La llegada de la primavera hace que un fulgor estalle sobre la lámina del río. Entre árboles y prados se detiene el tiempo. He leído algunos libros y he llevado un diario. El momento de la partida tiene calas, hay un censo de luces y un ocaso del tiempo. Siempre hay una metáfora, es el viaje, es la estancia, es la partida en sí. El convencimiento de una recobrada fuerza.
Conveniencia
Cargo
Infancia
Estancia y estado
Letargo
Camino
El negro no es un color
Dice y repite: el negro no es un color
París es una edad. Un proyecto, sin destino, una imagen y un fantasma. La carretera otorga una particular ecuación. No hay deseo, no hay pesar. Es necesaria una determinación: abandonará el trabajo, el intermedio llega a su fin. Solucionará los asuntos pendientes y se irá en silencio. Sabe que tendrá que oír apelaciones a la responsabilidad y al compromiso con su carrera, su propia carrera y le suena extraño. No tiene intención de discutir, no tiene nada que exponer. Ha pasado el tiempo y no tejer una considerada explicación es un severo logro.
Asistencia
Preservar
Nota
Mano y dibujo
Mano y caligrafía
Negro y blanco en la noche certera
Ayunta a los lobos y observo
Las luces de la ciudad se dibujan sin forma. Hay niebla. La noche cae y el mes de mayo es un hecho consumado. La objetividad no existe. ¿Relativo o nocivo? Es la inconsistencia lo que ha de definir el todo al que me obligo. ¿Tanto tiempo ha estado equivocada?