26.5.10

wind

Reuniones que se celebran poco antes de las tres de la tarde,

el viento, la lluvia, el aire acondicionado o la calefacción,

y es el sol de agosto cuando se agota

el salario, las prisas, el vino

y la cerveza, reuniones donde se trata la nada

como si un asunto fuese, y nos

miramos, en el silencio de esa hora,

si el viento se detiene,

y el sueldo es escaso, no alcanza la paga,

los niños juegan en el parque y la luz

ha traspasado el cristal para iluminar el bolígrafo,

la pluma, la ceniza o la espuma. Porque son

los días el último capital, porque se han disipado las esperas,

nidos, mascotas, víboras, aletas, escamas, canciones,

rosarios que hoy son palabras y mañana

viento.