1. Esferas, plata azul, azulada, roja en su punto de veneno o cuchara de plata con venenos dorados, ¿podría ser la misma substancia?, sangre, coágulo, despierta la noche es el día su contrapeso, árboles, lo mejor, pop, etiqueta, ciudades, pilotos rojos, azules interiores, frío interior, el sueño avanza, perros, bicicletas, la cura, el tiempo de paso, un estado, otra vuelta más sobre el eje, círculo o esfera, preferencia, la descomposición, el engaño, compartimentos estancos: era aquella ciudad en el final del verano, su río que pronosticaba como un oráculo nuestro futuro y el futuro es este presente.
2. Bares, música, canciones, guitarristas y bailarinas, pintores que ya no pintan, jueces que se pierden en sus madejas, libreros, ingenieros sin tarea, cerveza, Bourbon, cigarrillos y cocaína, las telas de araña, las luces de la noche, el abandono substancial, el viejo y su enfilar hacia otros bares, pero la noche no perdona y avanza, sólo son recuerdos y pasajes subterráneos, es una suspensión que no comprendo, quizá ya haya muerto y no lo sepa, pero ya lo dice la niña que me acompaña: no pienses en esas cosa, ¿es esta niña mi madre?
3. ¿Te da miedo este descenso hacia la costa, estas curvas peligrosas, la segunda marcha y el freno como herramientas?
Se trata de eso, pues.
Sentir la aspereza, la dificultad en la conducción. Me resigno o continuo hacia delante, se ve el puerto, sus grúas, cómo la bahía es una multiplicación de nuestros miedos. El cielo es superior a cualquier miedo. La oración es una llave, ¿por qué lo niegan?
La tierra de mis padres se preserva en su recuerdo. Les veo y son jóvenes y yo no puedo hablar con ellos. Es un sueño, es una presencia, es un presentimiento. Apago mi ordenador y hay un silencio perfecto. La guitarra eléctrica es una vía de conocimiento. No lo dudo, ya no dudo, no hay lugar para la inquietud.