31.10.09

H.28

the oldest

a. Era un recuerdo preciso de madera ennegrecida, mostradores de mármol, botella con refrescos de un rojo intenso, humedad, aceitunas, vermut, sifón, la lluvia en las calles en domingo, ligeras evaporaciones que las mujeres de la casa propiciaban. Así era aquel bar y, hoy, a pesar de ser sólo un recuerdo, persiste su presencia cuando vuelve a pasear por las calles del pueblo, pues Londres no ha sido capaz de borrar los destellos y la lírica de la infancia, de la adolescencia, del inicio de la madurez y del tinte alcohólico en sus ojos, poco antes de partir. ¿Era bueno? cabía preguntarse mientras caminaba calle abajo, allí nadie sabía de sus andanzas por el Soho, nadie conocía sus historias de neón y guitarra eléctrica, prostitutas y cocaína. Era elevaciones, traspasos, alertas, canciones, peligros superados, pasaportes, rebeliones, persecuciones, vino y amor, cerveza y amistad, whisky y dinero, billetes, cajas con billetes, sacos con billetes, maletas y maletines con billetes. ¿Podría agrupar una vez más sus habilidades, resucitarles, presentar el deseo y la fuerza? ¿Un hombre más allá de la certeza de su muerte éstá?


b. [esto resumía su  estancia de más de veinticinco años en Londres, pensaron todos los que estaban en las mesas, en el bar, delante de sus vinos glaucos y ácidos, entre la maldad y el silencio, pero él era peor que ellos, ¿lo ignoraban?, allí estaba él, de regreso al lugar donde nació, donde sus padres estaban enterrados, donde flotaba su idioma, las palabras del padre y las canciones de la madre]. Ver morir a un hombre, oír su respiración, indiferente a la agonía, sólo porque el respeto es así como se gana y nadie ha de permitir un enfrentamiento, una sublevación. El arte de la guerra. Terno gris, camisa rosa y anillos de oro: grandes y vistosos, moreno, un clavel en el ojal, zapatos de charol, una pistola dorada en el envés de la pechera, una prendedor con la Cruz de San Jorge, un llavero del que cuelga una calavera de plata, billetes y placas rojas, fichas de casino, un ojo de cristal en el bolsillo interior de la chaqueta (dónde estará aquél que sin él se quedó en aquella noche de poker y miseria). No podrían intuir a quién tenían delante y su desprecio no valía nada, era un vacío en el aire, un perfume inacabado, la ceniza y la humedad de sus rostros, nada que tuviese valor.


__________


11:55_Biblioteca: Vicente Aleixandre, horario inadecuado, tres hombres consultan su correo electrónico en los ordenadores públicos, monografía sobre Londres, fotos, carnet, contraseña.


11:57_Biblioteca: Poesía medieval, el reloj se ha parado, un mp3 nuevo, el anterior se rompió, no es atractiva, pero su sonrisa vale más que mil ('), mil es suficiente, no hay porqué incidir, se guardará mucho de otro error, la tarde es casa y libros, devolución, renovación, arco de seguridad.


12:06_Librería: hoy no se comprará nada, ¿acumulación, fetichismo o lectura?, las portadas son muy bellas, son negras, rojas, verdes, los libreros todavía fuman, son hombre barbados y sin humor, están guarnecidos.


12:40_Cafetería: no por detallada no es la descripción más verdadera, importa la precisión y la economía, ¿barroco? hoy es posponer y tratar de encontrar un sentido, hay una certera intención: veladores, café y turbina, ellas son una conversación y un minuto, las noches se nos hacen largas y los días eternos.

point

orange

28.10.09

eye

s

engaños, mentiras,
tras el teléfono le dicen que ya han abonado la factura
del taller, y es mentira,
no quieren saber nada de todo esto

¿dónde está el coche?
son viejos y conocidos trucos, yo los aprendí en mis años
de poker y vino, de humo y salvaciones en la última hora de la noche,
ay, pero hoy es distingo, la madre me ha dicho que no es así y yo le pregunto
a las tres de la tarde si tiene la moneda que de Londres ella trajo

pero no es cierto, notas, teléfonos, sabia y soldada a la tuerca, no es otra
mentira, me dice que no y una ecuación podría desvelar tu nocturnidad y
la colección y la presencia ejemplar:

lo admira, lo pesa, lo valora
es el fruto de una excursión a Blackpool, tarde y repentina y sin diagnóstico, allí
estaba, a la espera de ser rescatado: relojes eternos que han de despertar nuestra propia muerte,
el coche se ha estropeado, la bahía, los barcos que salen a pescar, extrañamientos y concesiones:

sin puntuación, al menos hasta mañana

ring

town

24.10.09

H.27

vampire

Vampiros. Es el fuego de la primera hora de la mañana el que abrasa a los que regresan de la alegría y la noche y las mujeres y los hombres y el whisky y el tabaco y el hachís y la coca y el transparente vestuario y las decenas de conversaciones atropelladas entre música y desorden de acordes y escalas. El fuego de la primera hora de la mañana calienta a las mujeres que van a su trabajo, ilumina a los niños y las escuelas son un castigo eterno, pues no hay otra manera de penetrar en el núcleo y en la totalidad. Tareas, destrezas y evaluaciones. ¿Recuerdan ellos su infancia mientas caminan o caminan porque nunca la han podido olvidar? Las cuestiones se suceden desde el balcón porque es allí donde se contempla el regreso. Los puertos, las gabarras, los puentes y el frío de la lluvia en otoño. La calle está cubierta de hojas muerta y los jardines aparecen lejanos, no recuerdo nada, a penas una cabina de teléfono y un número, esas hojas volanderas que anuncian placer, quizá ahí esté la clave que ha de iluminar los pasos, las dudas, el regreso a la cama, al féretro.

no name

great

22.10.09

loup

warm.00481

No son mentiras, ni instintivas determinaciones, tal vez el larvado sentido de la revancha. Así, viejos y derrotados. Le vio con sus hijos y no era ya el apuesto despreciador, al contrario: decrépito, inspiraba ternura, cualquiera sentiría por él el amor que se siente por los ositos de peluche, los ositos gominola, los ositos de galleta en las tardes perdidas y los robos abstractos de miseria y olvido. Sus hijos tiraban de él y sus zapatos eran un azul hermoso en aquella mañana, curvas y rupturas, indagar es una obligación.


1. Osos: fue claro y el bosque no tenía razón de ser en aquel momento, pero una inspiración es un comienzo, tal vez un punto entre los infinitos posibles y presentes. Cada uno de esos conjuntos representa el descenso a los túneles de la nocturnidad en este nuestro pueblo agrio y finiquitado, ceniza y espera, el humo o tal vez la niebla que asciende del río hasta desmoronar todas las torres, quebradas y la luz es una señal de la mañana, pero es una señal confusa. Vio el lucerío de los barcos que regresan del sur de Inglaterra y eso era suficiente, como nombrar todas esas ciudad en las que nunca ha estado. Calvo, apuesto, el triunfo y la precisión en sus pasos, entró y solicitó un sobre, se lo dieron y correspondió con una sonrisa. El bosque es una sima cuando se habla de los senderos que lo atraviesan, como proposición o el leve malestar de las moscas que han de devorar su cadáver. Un error en la acentuación, la oferta de la semana, el tubo religioso, la presencia de las canciones, el ardor de los padres, la verdad de las madres.


2. Estrellas. Descubrió libros y discos que habrían de representar su vida, en un futuro, no en aquel presente y es que todo se remitía a una cita en un viaje a Londres, en el 72. 1972, fue el año de la fundación. Había pasado la primera furia y en aquel sosiego se hacían transparentes los años anteriores. Guitarras eléctricas y pianos eléctricos, arpas de viento, sombras, la escala de Do menor, abejas, reacciones alérgicas, pruebas de sangre, el apunte que desde la radio llega es el apunte exacto del instante exacto.


3. Diferencia. Cuando el tratamiento falla, sólo queda la esperanza. No era una buena noticia, todos se congregaron en el salón y comenzaron a rezar. Sombras y luto. Un laboratorio forense, familiares y los médicos que tratan de salvar al Rey, ya es una sombre, es el recuerdo o la Historia, todavía es posible evitar una guerra. Y los datos que la novela radiofónica arroja son estrictos y baratos. No desprecia el radio teatro, el teatro eléctrico, la electricidad dentro de la guitarra.

math_002

math_001

20.10.09

camera

lab

Como escuchar el trasvase. Esperábamos cerca del río la señal, eran temporadas más fructíferas, al fin y al cabo se requería una mínima formación y con aquel subir y bajar escaleras con paquetes, fotocopias y material de papelería no había tiempo para nada.
Las ciudades tenían un laboratorio y un incendio y no era el tema, es decir: pedir y reclamar, aburrimiento, esos hombres que cercan la oficina con sus peticiones y exclamaciones, es la diferencia, dos novelas, sin satisfacción, la experiencia es intercambiable.

La experiencia no es intercambiable.

Carece de interés. Supermercados, el parking. Atravesar el río y desde los puentes arrojar monedas. London or Paris: I don´t know it. El fondo es dorado, pero al no llegar hasta allí la luz, la escama del pez se perfora y se dibuja su látigo de plata y muerte. No hay lugar más especial. Afeaba su conducta al tiempo que destinaba cien euros a los gastos en licores para el semestre, pues no se debía sobrepasar esa cantidad. Es fundamental ordenar la botillería. Le vio y habló con él, fue una gran alegría y una esperanza tonal, el tornasol de su estrategia, eso no lo permitiría y sin embargo iluminaba los rincones de aquella casa. Luz naranja, cada martes, cada navidad, todos los veranos. Funesto monedero falso.

La experiencia carece de interés. Acercar la silla, trenzar diez notas, atacar el acorde y doblegar ese ritmo, la lentitud y la masturbación. Hoy olvida y el trueno es señal y pecado.

red

show

19.10.09

H.26

sorrow

70 % off


la crisis se hace transparente

cristal y barro

no tiene mil euros en el bolsillo

acepta todo el peso de la compra semanal

hay amor

fuego o dinero

no existe más allá de cuatro modelos fijos e inalterables

pero no es eso

la virtud es la inconsciencia

¿por qué buscar una sustitución a lo que se ha sedimentado?

fósil y apreciación en los nocturnos deambulares

era un perro pero no lo sabía

hay un excedente y no tiene capacidad para digerirlo

delicado de estómago


80 % off


zapatos

vertical

chapa

cobre o asfalto o sangre

bronce

cuerda

acero


10 % off


no habló, enfiló la calle y la música del reproductor marcaba su paso, las noches le resultaban ajenas, aleatorio y ocasional, un regalo de cumpleaños, una hucha, pletórico y silencioso


canta en el trabajo, en voz baja y con pasión


no es un estrato, nariz de hielo y mano de almíbar y en su boca fenece la bondad

jarr

plot.green

17.10.09

both

red and blue

Llegó tarde y se sentó apresuradamente: "Historias oídas en la radio, en el sur de Londres, en un cementerio, los zorros levantaron una tumba poco profunda de dos bebes gemelos que habían muerto días atrás, esparcieron los cuerpos por todo el camposanto" Era importante fijarse en su rostro, mucho más que atender a su relato. Y en sus manos, y en el paño de su chaqueta, en los dibujos de la corbata: amebas sumergidas en un lodazal rosa y rojo, pinceladas de azul y briznas de un verde imposible. Más allá de los lienzos y la albúmina, que es el corazón del blanco y negro, estaba el núcleo de su persona . Ninguno de los presente se atrevió a dudar, aunque todos tenían sus reservas. Porque le gustaba fantasear y su pasión era tal que arrastraba a todos los presente, y aunque la verdad fuese evidente y la mentira (o lo inverosímil) palpable, ésta última no dañaba a nadie. Quizá interese ver el reflejo de su rostro en el espejo, como la impronta, la huella de sus insomnios.

Escuchó al hombre de la americana azul cielo. Tenía apostura, la seguridad, la certeza de mucho dinero y buena posición. Fuera le esperaba su mujer, mechas de rubio ceniza y la llave de una casa en la colina. Sus gemelos jugaban con un coche de plástico rojo y azul. ¿Era su nombre o un apodo de infancia? Almas y fuego, la moneda, el futuro y la duda, la vida es muy cómoda y la muerte no se debe pensar.

vhs

cd

14.10.09

faker

w.

Monedas, agua, ceniza,
negro que cruza el taxi
la noche de septiembre,
o de octubre, los
labios rojos, los párpados
azules del nuevo día
y era un cadáver entre ruinas,
su sexo, su fuego, latidos y orfandades,
en un abismo y en un destello es la luz y es la sombre,
pronunció el nombre de su hijo, la película mostraba
las dos caras de un mismo demonio, exámendes
de fin de curso y la amabilidad permite la convivencia,
es un desorden, un paseo y una observación de fábricas
y obreros. W. es el vámpiro.

5

667

12.10.09

love

fall

Lento y seguro, el gato fue una constante en aquella casa. Uno que moría, nacía otro y la sucesión felina dibujaba la historia de la familia. Gatos negros, atigrados, grises, dorados, amarillos, nunca azules, ni violetas, ni absurdos. Los gatos tenían siempre su propio estatuto, la libertad y las obligaciones propias de su aristocracia. Era esa la historia de su familia, la historia de la casa de su abuela y la relató con mucha gracia en el banquete que sucedió al bautizó. Tabaco, ginebra y las esquirlas doradas del otoño.

mine

weep

10.10.09

class

no other

Pianos, duplicados, expectación, los peatones se mueven con rapidez, detesta los adverbios (?), cruza la calle, estira la mano y llueve. Las mañanas son agradables. Hay una oveja en uno de los parques de Londres, es esponjosa y lenta, nadie la molesta, nadie la mira. La hierba crece, estanques, amarillo o naranja. El azul, el rojo.


(...) hablamos durante una hora, quizá más. No tenía las cosas claras, dudaba, en definitiva: dudaba. No es de extrañar que tenga miedo, se enfrenta a las consecuencia de su error y sabe que no hay lugar para postergar la responsabilidad, nadie entendería un lamento, una descarga. Tendrá que tomar una decisión, evidentemente, pero eso ni es fácil, ni rápido. Y carece de tiempo. Yo no sé qué decir, qué consejo darle. La urgencia es mala consejera, se me ocurre, pero hay tanto que contraponer, no es una digestión agradable (...)


Miliarios, millas, emperadores, el viajero, misterios, Vendré a la noche y dejaré mi equipaje en la entrada. 1.400 metros.


Viejas escuelas abandonadas, grises, su tejado desmoronado, recuerdos, olvidos, la maleza entre los muros, el humus ha comido los libros, el pasado está presente en los árboles, fosos, cimentaciones, textura y transparencia, aquellos cuerpos que fueron jóvenes, el amor, el deseo, amanece y el paso del tiempo constata el olvido. El pueblo ya no es el que era. Luz eléctrica, teléfono, máquinas de escribir y relojes, televisores, campanas al medio día, días de intenso sol, el verano eterno de la infancia y su tallo quebrado, ahora no hay niños, los viejos se sientan a la puerta y son indestructibles, quesos, cabras, vino, acero, cuajo, pan, trigo, barro, San Juan de la Cruz, el pozo, la cadena de frío hierro. 

old school

print

8.10.09

H.25

drop

Había un destello divino en sus ojos, un brillo que hacía transparente la conversación y ese su estilo en guantes, botas de ante, terno de raya inglesa y la corbata roja sobre todo el atuendo gris, oscuro, formal. El rojo es mi color, color de sangre y color londinense, porque estamos unidos en una íntima comunión de destrucción y reconstrucción. Era una hora propicia de licores y venenos, aligerado el equipaje de las presentación su aura era ilimitada y fértil, las gafas redondas y amarillas en su cristal exacto, gemelos de plata y amatista, la rosa tatuada en el envés de mano, que no es más que un rojo intenso y espinas. Se adelgazan los días y un invierno de lluvias eternas y recogimiento casero se traduce en lectura y música. Sí, su investigación era el año 1966 y el año 1967, porque, así lo afirmaba con la justa contundencia, entonces se gestó todo lo que somos hoy, ¿sin más?, Rimbaud planeaba sobre la conversación y los aposentos de la noche eran pantanos y bosques victorianos o invernaderos donde el cristal hace torres y  las torres son el espejo de los ríos y los ríos exclaman: la libertad es una conquista interior que gira sobre el eje de la negación.

victor

duchamp

6.10.09

luxury

luxury

Repasó los lomos de sus libros. Desde aquella silla, vieja y segura, podía leer cada título y estudiar la disposición de su biblioteca. Sabía que ese era el único lugar donde podría tener algo próximo a su mismidad. Ni siquiera eso tenía importancia, deseaba la disolución absoluta, desposeerse de su persona. El olvido, el paso de los días, un tornillo en una mano, hay una persona amable, hoy, en el otro lado del teléfono. Nadie tiene porque sostener las culpas de otro. Llovía.


El avión se retrasó, había niebla y no dejaba de llover, la lluvia y el viento, el invierno o su recuerdo. Las pistas mojadas, las perladas gotas de lluvia en las cristaleras, una rima interna siempre es un defecto, el paso de los operarios, la desidia de una mujer y su luto, maletas y libros y revistas, colores fuertes bajo el espectro de la floración de focos y destellos. Sentía pena, la tristeza de un otoño lluvioso. Nadie coge el teléfono, y pensó en un país organizado y diferente, no existe la perfección y ésta es la causa de mi dolor. La compañía de seguros, las voces que otorgaba, la indiferencia, sus problemas y una factura no pagada, es difícil no perder la paciencia. ¿Cuántas veces había llamado, cuántas excusas, cuántas diferencias que no se resuelven? La sala de embarque es un cápsula. ¿Ortografía? El uso inadecuado de un tiempo verbal para indicar una procedencia geográfica falsa, el empleo de un pronombre o una aspiración en el momento preciso. Llueve sobre todo el país y el avión se desliza como el monstruo que es, lento y perfecto en sus engranajes y articulaciones.


No admitiré esa explicación.

No dejaré de dudar y la duda me da nuevos paisajes.  Admito la desidia.

Abrió la carta y se sintió mejor.

(...) no había leído nada, pero allí estaba su letra.

Un bálsamo. 


Lujuria, encuentro tu nombre junto a mis llaves y es una entrada nueva, una introspección. El desarrollo y la conexión entre iguales, es reconocerse en un mar de vulgaridad y constancia en el error. Sólo cabe el silencio y la espera.



La cúpula de la catedral da sentido al cielo que contempla desde la otra orilla del río. Nubes y pájaros, agujas, tiernos brotes de primavera cuando el ámbito del otoño domina las edades y los pasillos blancos de azulejos y termómetros. Enfermedad, ceniza, calor de animal y la voz al otro lado del teléfono, hoy, es desagradable, la bruja que estigmatiza el peso de la culpa. No hay culpa. 

palace

root

4.10.09

l

title

Recordó las aulas de la infancia, el café era un aliciente durante la mañana, todo había salido según lo previsto y la noche esperaba expectante, como un pequeño gato que sabe cercano el regreso de su dueña y para adquirir golosinas y galletas de hígado de pescado se acerca a sus piernas y frota contra ellas su lomo. A la luz de los faros del coche negro la casa era una imagen de fantasmas y dianas entre el rosa y el naranja, era su ventana: pop y estrellada de canciones y sueños entre tristes y enamoradizos. Cuadros entrevistos, tazas de té, agradecimientos, la profundidad de un bajo acústico, algo que hizo sin ella pero resultó beneficioso para los dos, la profundidad de las noches y la soledad de las maravillas del mundo. El mundo moderno, incomprensión y soledad, las guitarras eléctricas en sus estuches como ataúdes, el peso de una moneda sin valor, los paseos por la ciudad.


Caminar entre la alternancia y el desasosiego de las deudas.

- Pronto le quitarán el piso donde vive, terminará debajo de un puente, si hasta lloraba por teléfono, pero eso sí: todos los días compra el periódico, pero le debe a todo el mundo: familia, amigos, compañeros de trabajo.

Cuando le volvió a ver se encontró con un hombre diferente, ahora sabía algo más, un acento o una (...)


Dvd's, activo y pasivo, zapatos blancos y camisetas con la bandera del país, cercano a la cuarentena todavía disfrutaba de su adolescencia. La adolescencia rebasa las edades, es un estado alternativo, sin compromiso ni inspiración, sin opinión, sin punto de vista, alejado de las instrucciones para vivir, entre la espada y la pared siempre cabe el salto. ¿Saltará hoy? Hoy hay concierto y la sala es algo más que música y alcohol, sus padres iban a misa y comulgaban, él trata de suplantar los zapatos blancos y lo logra noche tras noche. Hay trabajos que permiten extrañas aristocracias. Hoy será una gran noche. Agita su guitarra y ella responde con rabia: sí, la verdad es tuya y sólo tuya, escupe contra el viento y, a pesar de ello, ganarás. Siempre ganaras. Paul Weller - Live At The Albert Hall, suena en toda la casa [no carece de buen gusto] y todavía hay algo en la música (...) que no deja (...)


ending (...)

pink

slim

2.10.09

bath

previous

1. No era tarde, los abrigos estaban sobre la cama, azules y verdes, como un fondo marino sobre el que vuelan los pulpos, las mantas y las transparencias de un vampiro. La fiesta comenzaba y terminaba con las misma palabras. Mares interiores, libertad, lecho de amor y compromiso. El azul de media noche, polvo en suspensión, el viento agita las hojas de los árboles, chimeneas, amarillos globos, escaparates y coches carísimos, acuáticos bebedores, ginebra y peces de oro o plata, una de las primeras en llegar fue ella: en su brillante azul de lentejuelas, gatos y bolas de acero, sobre el negro: blancas líneas, el no ser visto, fragmentos y la radio sin interrupciones provoca risas y limones, gigantes, depredadores, el cuerpo y sus esclavitudes, quietud, pronombre y adjetivo. 


2. No era tarde, pero se debía marchar. El día siguiente sería largo y complicado. Le daba pena dejar la fiesta y sus oportunidades de conversación. Vestidos verdes con lunares blancos y zapatos rojos y gafas de pasta blanca. Dejó la copa sobre el velador, se encaminó a la entrada y se despidió de todos con un movimiento de la mano derecha, como si una reina que saluda, como una princesa que parte en su barco. Luces rojas, fábricas y el parloteo, el taxi, su negro noche, las medias, la falda, el bolso blanco, el recogido, el palpitar del champagne, la vibración del tabaco en la lengua. 


3. No era tarde, el despertador golpeaba las paredes. Mil muchachas se duchan simultáneamente, alfiles, regresan a casa los líderes y los vasallos, ninguno es bueno, canteros y afiladores, vengo del futuro para ayudarte (dicen en el televisor, porque el futuro es neutro), el polo norte, el año sin verano.

under

special