1. Cuida un bebé por la mañanas, mientras sus padres van a trabajar, sólo durante el verano. La tarde, enteramente, la dedica a leer. Una siesta de media hora, un café cargado y dos, tres, cuatro horas de lectura. Precisión. Un paseo, algo para cenar en una terraza, una cerveza o dos, un café y leerá hasta las dos o las tres. Son las mejores horas, dice y enciende un adolescente cigarrillo a la salida de la biblioteca.
2. Las noches no podrían ser más propicias. Todos los martes se encontraban y era un ejercicio de estilo y un combate y ginebra ausente y escuchaban a los Beach Boys y después conciliaban sus opuestas posiciones y la risa era ebriedad y limpio sueño sin rescoldos, sin resuello, sin abalorios la noche se difumina ahora mismo.
3. Gafas, estilográficas, Lisboa, cementerios, lluvia, acero y fibra de acero, el trenzado simétrico de los logros, una canción, parques y niños, la canción o la guitarra eléctrica y el camerino es el fondo del mar, bronce, plomo y mercurio.
4. Se reunieron el martes pasado en un restaurante, como todos los años: observo esas pandillas de amigos que cada año se juntan para contabilizar (?) los logros y los fracasos y entran lentamente en el olvido. Soy un investigador aficionado y mi afición se desvanece, me dijo y yo le creí.