NO podría ser de otra manera. Paseos por la ciudad, escaparates y centelleantes atracciones callejeras. La calle es el centro y la especie. Otro disco de los Beatles y allí se encontraba el misterio de la Telecaster, el centro de la explicación, su núcleo. La materia era madera y metal y entre ellos el electromagnetismo como respuesta y como cuestión. Son instantes que se producen cuando vibra la cuerda de acero o níquel reforzado. No le faltaba razón cuando corregía los detalles de la estructura, con su lápiz rojo. Así, tachaba aquí y allí, sin misericordia, como el perfecto adivino, el chamán del buen gusto. La partitura requiere ruptura. Un regalo para nuestros oídos: textura y ritmo, en su contra la melodía y la armonía. Algo va a suceder. Las planas conversaciones del café a media mañana y oficina y teléfono y todo el invento por vender, faltan cincuenta segundo o cuarenta y nueve segundo. Una moneda de cobre que representa toda la métrica castellana. Es una moneda de dos peniques, suficiente para comprar Londres o París. Vasos y relojes, fotos y un arcángel y su reflejo, como una simetría que devuelve su misma figura. 1.000 euros es un precio razonable, violines y hachís. Su hija dijo que no estaba ni se le esperaba, así era cómo se sucedían los días, mientras tanto el paseo por la ciudad continua: escaparates y vírgenes, duplicados, contraste, vértigo, globos, algo que decir, algo que ocultar y las manos de los mendigos, sin sentimiento, sin frío, sin calor, vuelo atravesado y tangencial. 'He used to be a lovely boy', she said last night.